sábado, 6 de junio de 2020

Jalisco, protesta deriva en enfrentamientos con la policía estatal.

La muerte del joven proletario de la construcción ha despertado la rabia del pueblo en plena pandemia del COVID 19. Ahora se sabe también que su familia huyó del municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos ya que fue amenazada por sus mismos asesinos y el propio presidente municipal, Eduardo Cervantes Aguilar, quién como era de esperarse, ha salido a deslindarse de los claros señalamientos de la familia en contra suya.


¿Pero quién puede dar crédito a las palabras del famoso “cacique de occidente”? un PRIísta de la más recalcitrante cepa que ha vivido ininterrumpidamente del erario público municipal desde el año 2007.

Regidor, Secretario General del Ayuntamiento por dos trienios consecutivos y, además, Presidente Municipal reelecto también durante dos administraciones seguidas, el “cacique de occidente” conoce bien el “tejemaneje” del Ayuntamiento. Es mentira que la policía municipal haya actuado sin sus indicaciones o que este no tuviera conocimiento de sus actuaciones.

La marcha convocada para la tarde de ayer dejó patente algo: la indignación popular, notoria, sólida y presente en el variopinto de colectivos y personas que salieron del Parque Rojo en esta ciudad, en su mayoría personas jóvenes a quienes les hervía la sangre de tanto ver como las políticas draconianas, fascistas y autoritarias del Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro y sus munícipes, se han vuelto costumbre para reprimir a los pobres, a la juventud y a todo aquel que apenas se pronuncie contra la injusticia.

La marcha partió del parque al palacio de gobierno, siendo en contraflujo; todo fue espontáneo; con los negocios cerrados las calles retumbaban a los gritos de "Justicia, Justicia, Justicia”, "Giovanni no murió, el Gobierno lo mató". La protesta arribó sin mayores contratiempos al palacio de gobierno donde se realizaron pintas como forma de protesta. La lógica de los manifestantes es clara: el aerosol se puede quitar, pero la sangre en el piso en las mazmorras carcelarias donde fue torturado y asesinado Giovanni López no puede ser borrada.

La multitud inició un acto político frente al palacio de gobierno, justamente en ese momento desde el interior del mismo comenzaron a caer botellas de vidrio y otros proyectiles no tan improvisados en contra de los manifestantes, tras lo cual un grupo logró abrir las puertas; es en ese momento cuando del interior del acceso central, la policía antimotines arroja granadas de gas lacrimógeno, iniciándose una escaramuza entre los manifestantes y los uniformados.

Un sector reducido del contingente identificado con el oportunismo electorero gritaba “no caigamos en provocación compañeros, somos un grupo pacifista”; mientras que la ira de las masas legítimamente se desbordaba, realizando autodefensa e incendiando dos vehículos de la policía estatal.

La carga policiaca no fue menor, de hecho, los uniformados salieron a confirmar las escenas del video de la detención arbitraria de Giovanni, pero esta vez contra la multitud. En videos de redes sociales se observa la crónica de cómo los policías estatales de Jalisco gritaban desde el palacio a los manifestantes: "los vamos a matar, los vamos a matar".

Brutalidad policiaca más que evidente en Jalisco.

Como era de esperarse los gendarmes actuaron en vendetta por ver mancillado su orgullo ante la carga de insultos de los manifestantes que terminaron por desafiar las medidas fascistoides impuestas por Enrique Alfaro; los antimotines tiraron gases y balas de goma en todo el centro histórico. El saldo de su intervención son 26 personas detenidas y un número indeterminado de heridos entre mujeres y hombres de diversas edades.

Son muchas las imágenes donde la policía antimotines descarga su saña contra manifestantes, reporteros y personas que iban de paso. Mujeres violentadas por el hecho de ser mujeres, jóvenes anarco-punks sometidos y brutalizados por encontrarse en el lugar, camarógrafos que son golpeados con odio por registrar los hechos, y personas detenidas que son simplemente reducidas a base de golpes y tortura física; en fin, un verdadero espectáculo que contrasta con las declaraciones de Macedonio Tamez, Coordinador de Seguridad de Jalisco que horas antes había asegurado que “no utilizarían a la policía antimotines ni la fuerza contra las y los manifestantes, para que prive el dialogo”.

Por su parte el fascista Alfaro asegura que la policía estatal “actuó a la altura, no se cometió ningún acto de violencia”. El gobierno de Jalisco asevera que la entidad se mantiene en paz y que Giovanni no fue detenido por no usar cubre bocas sino “se dio por incurrir en una falta administrativa y ponerse agresivo con los policías”; y aunque en el video de la detención se muestra claramente que Giovanni no cometió ninguna falta ni se puso agresivo, el ejecutivo del estado si admite que “en momentos de pandemia el incumplimiento de las medidas sanitarias puede considerarse una falta administrativa”.

El fascista Alfaro va más allá en su desesperado e inútil intento de salvar su imagen derechista al inferir que la policía antimotines solamente repelió la agresión y que “los violentos que desde los sótanos del poder de la Ciudad de México vinieron a Jalisco porque no quieren que nos vaya bien” han sido los culpables.

Enrique Alfaro, El Mussolini tapatío. 
El gobernador entra en disputa el día de hoy contra el gobierno federal, señalando que todo se orquestó desde sótanos de la CDMX. Como era lógico, Andrés Manuel López Obrador contra punteó en su mañanera para deslindarse, asegurando que no entrará al terreno de la confrontación política pues se trata de un tema local y espera que la Fiscalía Estatal haga su trabajo.

Se debe recordar que, en medio de la pandemia provocada por el COVID19, el gobernador del estado de Jalisco ha sido uno de los más polémicos por implementar medidas draconianas, cancelando las libertades civiles y democráticas, imponiendo un estado policiaco y desacatando también las medidas sanitarias que a nivel federal han dictado los expertos. Alfaro igualmente encabeza las protestas de los gobernadores separatistas que exigen "el fin del pacto fiscal y el centralismo federalista”, mientras su congreso local aprueba más deuda pública por órdenes del ejecutivo, que además de todo alimenta la base putchista que viene madurando entre la derecha y la ultraderecha a nivel nacional. Alfaro sueña en erigirse en el Duce, como su ídolo Mussolini, y bien alienta rebeliones de ricachos a bordo de lujos automóviles, que reprime a mansalva con policías antimotines las justas rebeliones del pueblo.

Nuevos choques se avecinan.

Hay toda una campaña de racismo, xenofobia, odio de clase contra los pobres y llamados a la militarización de la derecha y la ultraderecha golpistas, donde visiblemente a la cabeza destacan el FRENA y el “congreso nacional ciudadano” como formaciones públicas de la organización política que están construyendo las expresiones más recalcitrantes de la burguesía compradora y el latifundio.  

Sus virulentas pretensiones de terror y muerte se gestan en diversos escenarios y desde diversas estructuras, por ejemplo, el toque de queda light (“voluntario”) que ha declarado la noche de ayer el gobernador del estado de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, llamando a la población a no salir de sus casas durante al menos diez días, obligando a los mercados públicos de los Valles Centrales (incluida la Central de Abastos que recientemente sufrió un incendio) a cerrar sus actividades, más no así las grandes cadenas comerciales como Soriana, Chedrahui, Walmart, etc. (que están detrás del FRENA).

Ante ello, la respuesta del proletariado y el pueblo llegan como los anticuerpos naturales que poco a poco regresan con brío y dinamismo para defenderse del agresor, como se observa en Jalisco y como sin duda ocurrirá en todo el territorio nacional.

La lucha democrática y popular se reorganiza y no pierde su objetivo histórico de arribar a una Nueva Democracia y una Nueva República de carácter Popular.
Seguiremos exigiendo #JusticiaParaGiovanni sabedores de que no es el único caso ni la única afrenta. La inconformidad social irá aumentando y fluyendo en riachuelos hasta encontrarse en un gran torrente disruptivo.

Construir el Frente Único contra el fascismo y el golpe reaccionario en marcha, destaca como una necesidad imperativa. El golpe no es contra “el nuevo gobierno”, es contra el pueblo todo.

La tarea de los demócratas, progresistas, antifascistas, anticapitalistas, antiimperialistas y revolucionarios es parar y destruir los planes de la reacción y seguir defendiendo los derechos del pueblo, sin descuidar la salud y la vida de las masas populares del campo y la ciudad, en la ruta de la transformación profunda y radical de la sociedad. ¡El camino está trazado!
 

 

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