1. INTRODUCCIÓN
¿
Que nos muestra la situación internacional?
La
cuestión internacional, su punto más candente la guerra de agresión
del imperialismo yanqui contra Irán que desarrolla su guerra de resistencia nacional, nos lleva a la superpotencia
hegemónica única del momento, lo sigue siendo. Es el enemigo
principal de los pueblos del mundo y así hay que denuciarlo y
diferenciarlo. Además, hay varios enemigos fundamentales, las
potencias imperialistas como Rusia,China, Japón, Alemania, Francia,
Inglaterra, etc.
En
síntesis, hay un enemigo principal, varios fundamentales. Y frente a
las superpotencia y potencias imperialistas en coluson y pugna, el
primer y segundo mundos, las nacionales oprimidas: el Tercer Mundo.
El
primer mundo esta en redefnición desde 1991, con la bancarrota del
revisionismo y la disolución de la URSS. En ese momento, también, se
constato que en su largo proceso de hundimiento, como todos los imperios
del pasado, USA estaba en serios problemas y por eso, como hasta hoy,
sigue
la política de señor,
señor basado en poder bélico, hay otros más fuertes y agresivos y
se preparan para asalto.
Así, la
superpotencia y potencias pugnan por el dominio mundial; potencias
más poderosas cada vez quieren desplazar a las superpotencia pero
éstas no han dejado de ser superpotencias, siguen siéndolo.
Así
condensamos la situación política internacional centrando en su punto
mas candente ubicado en el Golfo Pérsico (MOA). Debemos estudiar
los hechos, analizarlos bien; y hacerlo partiendo de una
interrogante: ¿qué implicancias y problemas plantean?
La
primara y principal contradicción, entre naciones oprimidas por un
lado, y el otro superpotencias y potencias imperialistas, se resuelve
con Revolución Democrática, lo cual DEMANDA GUERRA POPULAR.
La segunda contradicción
Proletariado-Burguesía, se resuelve con Revolución socialista y en
perspectiva posterior y en periodos desiguales Revoluciones ulturales Proletarias, ahí
también el problema es llevarlos a través de GUERRA POPULAR.
La tercera
contradicción es interimperialista, expresada a tres niveles:
Superpotencias entre sí (USA- EN REDEFINICIÓN), que no pueden desarrollar sino
colusión y pugna. Superpotencias-potencias imperialistas y entre las
propias potencias imperialistas, porque el imperialismo no es uno
solo, el PCP no habla de bloques, no hay supraimperialismo, ya que es
Kauskismo (derechismo puro). Estas contradicciones interimperialistas
se desenvuelven a través de tres formas: Guerras de agresión
imperialistas, contiendas entre las potencias imperialistas y en
guerra mundial imperialista, para el reparto mundial.
Todo
este fenómeno, inevitablemente, lleva a la GUERRA POPULAR que es su respuesta.
La GUERRA POPULAR mundial, la concibe el PCP, coma el gran proceso de las
naciones oprimidas, de los pueblos oprimidos conducidos por Partido Comunista que
a través de oleadas y de varias guerras, ya sea en áreas
circunscritas, regiones y hasta mundiales llegará a cuajar en una GUERRA POPULAR MUNDIAL como respuesta a la guerra contrarrevolucionaria imperialista.
El PCP, no entiende la GUERRA POPULAR MUNDIAL como una guerra librada al unísono, en
todas partes, sería bueno pero así no es la realidad y se llegará
en el futuro (Lenin: Inmensas legiones de hierro del proletariado).
Recién allí, con la GUERRA POPULAR MUNDIAL empezaremos toda la construcción y el
desarrollo, según el nivel de la sociedad, que esté cada quien, en
todo el mundo, para que después de un largo trajín que será duro y
nada fácil, entrar al comunismo que también requerirá de otra
revolución. ¿Cómo será esa revolución?, lo dejaremos a las
generaciones futuras, ya que no tenemos una bola de cristal.
El Presidente Gonzalo advierte, que no podemos estar poniendo siempre
los ojos en la guerra mundial imperialista, si se va a dar o no, la
guerra es inevitable y la darán cuando estén en condiciones.
Nuestro
problema es la guerra popular, en concreto es prepararse para ello,
para convertir en guerra popular esas agresiones o esa guerra
interimperialista o esa guerra mundial imperialista o para
preparándonos aún sin guerra imperialista, sin agresiones directas
del imperialismo enarbolar la guerra popular y atrevernos a combatir,
que es el caso del Perú.
Nosotros
no consideramos que el problema de la revolución devenga de la
guerra de los reaccionarios. La revolución deviene de la guerra
revolucionaria, de la guerra popular, otros andan soñando
simplemente, en cómo convertir la guerra imperialista mundial en
revolución. Teoría absurda.
COROLARIO: EL MEJOR SERVICIO DE UN PARTIDO A LA REVOLUCIÓN MUNDIAL ES DESARROLLAR LA PROPA GUERRA POPULAR.
2. NOTICIAS DE LOS MEDIOS IMPERIALISTAS
Como
hemos dicho, debemos estudiar
los hechos, analizarlos bien; y hacerlo partiendo de la
interrogante: ¿qué implicancias y problemas plantean? Por eso para leer
lo que ienea continuación es muy importante nuestra introducción. Ésta
puede parecer reiterativa preo es necesario que sea así.
Brevemente, antes de leer las noticias, lo siguiente:
El
genocida Trump dice que „se ha cumplido el cambio de régimen“ y que se
va retirar pronto. Y sus declaraciones al respecto, como lasde sus
ministros y asesores varián constantemente para tratar de confundir
sobre el principal objetivo del imperialismo yanqui en su actualguerra
de agresión contra Irán. Como no lo van a lograr, para salvar la cara,
los imperialistas yanquis buscan escalar la guerra o empujar a Irán a la
mesa de negociaciones ayudados por China socialimperialista y sus
lacayos de Pakistán, Turquía, etc. Perola escalada de la guerra mediante
acción terrestre presenta graves peligros para el imperialismo y la
economía mundial. No se ha producido el “levantamiento ciudadano contra
el régimen”. La marcha de mercenarios kurdo desde Erbil choca con la
resistencia de Erdogan, quien ha dicho que el uso de mercenarios kurdos
es la línea roja para su apoyo a USA. Turquía es socia de la OTAN. Los
yanquis no tienen salida, están en un atolladero.
Como
en todos sus fracasos anteriores, los imperialistas yanquis comienzan
cantando su victoria inical y terminan lamentando su fracaso, como Bush
"Misión cumplida" (Iraq, 2003), luego enfangamiento, ffracaso.
La segunda noticia o informe que insertamos del instituto imperialista Husson, termina así:
"En
última instancia, el desafío decisivo al tomar cualquiera de las
islas es el de sostenimiento. Tomar terreno es factible, pero
mantenerlo es más difícil. El reabastecimiento continuo, la
evacuación médica y los esfuerzos de defensa aérea y antimisiles
sobrecargarían la capacidad estadounidense, mientras que las bases
estadounidenses en la región seguirían siendo vulnerables a los
ataques iraníes. Las operaciones iraníes distribuidas, incluidas
unidades descentralizadas de misiles y drones, permitirían a Teherán
ejercer una presión persistente y multidireccional sobre cualquier
fuerza opositora.
Sin
embargo, si bien Irán conserva el control del Estrecho de Ormuz,
conserva la influencia estratégica necesaria para ayudarle a
prevenir la derrota geopolítica. El camino de Washington hacia la
victoria pasa por el estrecho, de una forma u otra."
2.1 Hegseth distingue entre la
Operación Furia Épica y conflictos anteriores
19
de marzo de 2026 | Por Matthew Olay, Noticias del Pentágono |
Durante
una sesión informativa en el Pentágono sobre la Operación Furia
Épica, el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, afirmó que el
conflicto actual con Irán difiere de las largas guerras de Irak y
Afganistán.
El
Secretario de Guerra, Pete Hegseth, gesticula mientras se dirige a un
público sentado desde un atril.
«[Algunas
personas] quieren que ustedes [el pueblo estadounidense] piensen, a
tan solo 19 días del inicio de este conflicto, que nos dirigimos
hacia un abismo sin fin, una "guerra eterna" o un
atolladero. Nada más lejos de la realidad», declaró Hegseth.
«Escúchenme bien, yo, uno de
los cientos de miles que lucharon en Irak y Afganistán, que vimos
cómo administraciones anteriores dilapidaban la credibilidad
estadounidense: estas no son esas guerras», continuó.
El
secretario continuó diciendo que la campaña actual en Irán es
precisa y decisiva, y que los objetivos de Estados Unidos de destruir
los misiles y lanzadores de misiles iraníes, erradicar la armada del
país y garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear permanecen
inalterados.
Como prueba del progreso
logrado en casi tres semanas, Hegseth afirmó que todos los ataques
con misiles balísticos y drones unidireccionales iraníes se han
reducido en un 90 % desde que comenzaron las operaciones de combate
el 28 de febrero.
(...)
Ambos líderes estuvieron ayer
en la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en Delaware, para la
repatriación de los restos de los seis militares fallecidos.
Hegseth
afirmó que el sentimiento generalizado que él y Caine (residente
del Estado Mayor Conjunto
escucharon de los familiares de los caídos fue que la campaña
en Irán debe completarse para honrar el sacrificio supremo que
hicieron esos aviadores.
"Mi
respuesta, junto con la del presidente Donald J. Trump, fue simple:
Por supuesto que terminaremos esto. Honraremos su sacrificio. Su
sacrificio solo refuerza nuestro compromiso", dijo Hegseth.
2.2 Examinando las opciones
militares estadounidenses para la isla Kharg y el estrecho de Ormuz
Instituto
Hudson
Can
Kasapoğlu
Mientras las fuerzas
estadounidenses a bordo del USS Trípoli llegan a Medio Oriente, Can
Kasapoglu, investigador principal del Instituto Hudson, analiza las
opciones de Washington para atacar la coercitiva red de islas de Irán
en el Golfo, incluido el principal centro de exportación de Teherán,
la isla Kharg.
La
perspectiva militar y geopolítica sobre la red coercitiva de islas
de Irán
La
actual campaña estadounidense-israelí contra Irán ha sido
operativamente eficaz para degradar las capacidades militares
destructivas de la República Islámica. Sin embargo, Washington
enfrentará dificultades para obligar al Cuerpo de la Guardia
Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) a retirarse mientras Teherán
conserve la capacidad de perturbar la actividad económica marítima
a través del Estrecho de Ormuz.
El
estrecho, si bien sigue siendo susceptible a las amenazas iraníes,
sigue siendo la vulnerabilidad central de la economía global. Antes
de la Operación Furia Épica, una parte sustancial del transporte
marítimo mundial transitaba por este estrecho corredor marítimo,
incluido aproximadamente una cuarta parte del comercio marítimo
mundial, una quinta parte del suministro mundial de petróleo, una
quinta parte del gas natural licuado (GNL) del mundo y una amplia
gama de otros bienes críticos, como fertilizantes. Esta
concentración del tráfico marítimo a lo largo de rutas marítimas
predecibles ha creado una exposición estructural: un actor
disruptivo y hostil con acceso continuo al estrecho puede imponer
efectos desproporcionados a escala global. El enfoque militar y
estratégico de Irán ante el conflicto actual se basa directamente
en esta cruda realidad geopolítica.
En
cualquier esfuerzo potencial por alterar el control de Irán sobre el
estrecho, la isla Kharg ocupa un lugar preponderante. Ubicada en lo
profundo del Golfo Pérsico, a unas dieciséis millas de la costa de
Irán y aproximadamente a cuatrocientas millas al noroeste del
Estrecho de Ormuz, la isla se extiende sólo por unas ocho millas
cuadradas. A pesar de su pequeño tamaño, Kharg funciona como el
principal centro para las exportaciones de petróleo de Irán y sirve
como centro de gravedad económico que sustenta el poder coercitivo
del IRGC.
Cualquier
esfuerzo serio para desmantelar la influencia de Irán sobre los
flujos energéticos globales debe abordar la red más amplia de islas
controladas por Irán en el Golfo en lugar de centrarse en un solo
nodo. La isla Qeshm, situada más cerca de la entrada del estrecho,
amplía el alcance de vigilancia de Irán y apoya las operaciones de
aviones no tripulados navales y la cobertura de misiles antibuque.
Las islas de Abu Musa, Larak, Greater Tunb y Lesser Tunb se
encuentran a horcajadas en la entrada del estrecho, lo que
proporciona a Teherán un alcance adicional a lo largo de este
sensible corredor marítimo. Juntas, estas posiciones permiten a Irán
mantener una vigilancia persistente, desplegar sistemas de misiles y
realizar esfuerzos de interdicción contra los buques que pasan.
Incluso
cuando los marines estadounidenses se dirigían al Golfo a bordo del
USS Trípoli, Washington ya estaba dando forma al espacio de batalla
y estableciendo las condiciones para la fase inicial de una posible
campaña. Los ataques estadounidenses han tenido como objetivo
infraestructura de defensa militar iraní de alto valor en islas
costeras. Además, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM)
anunció el asesinato del almirante Ali Reza Tangsiri, comandante de
la marina del IRGC. Aunque los ataques de decapitación tienen
limitaciones inherentes, la muerte de Tangsiri podría tener un
efecto perjudicial en los planes de defensa de las islas de Irán.
Una
campaña coordinada contra múltiples posiciones iraníes podría
alterar aún más la geometría de la guerra al comprimir el espacio
operativo de Irán y complicar su capacidad para sostener la presión
marítima. Tomar y mantener la isla de Kharg durante un período
prolongado podría incluso servir como catalizador de la
inestabilidad política interna o del cambio de régimen dentro de la
República Islámica.
Sin
embargo, la toma de terreno, ya sea dentro del Irán continental o en
sus islas costeras, sería sólo un paso inicial. Mantener ese
terreno en medio de persistentes salvas de misiles y drones y un
aluvión de amenazas asimétricas probablemente requeriría una
campaña prolongada. Sin una sólida protección de la fuerza,
defensas aéreas y antimisiles en capas, capacidades contra drones y
operaciones continuas de reabastecimiento, cualquier avance inicial
podría erosionarse rápidamente, dejando a las fuerzas
estadounidenses peligrosamente expuestas.
La
acumulación militar
El
USS Trípoli llegó a Oriente Medio el 27 de marzo con miles de
marines de la 31ª Unidad Expedicionaria de los Infantes de Marina
(MEU). Este paquete de fuerza está configurado para contingencias de
respuesta rápida en entornos litorales y está diseñado para
inserción, operaciones con objetivos limitados y respuesta a crisis.
El
diseño del Trípoli determina cómo probablemente se utilizará. El
barco está configurado sin cubierta de pozo, una opción que
maximiza su capacidad de aviación naval y le permite operar como una
plataforma de alta densidad para aviones F-35B. Como resultado, la
embarcación funciona como un portaaviones ligero, priorizando la
generación de salidas y la presión de aire sostenida sobre la
capacidad de inserción en la superficie. El USS Boxer, un buque de
asalto anfibio clase Wasp con la 11.ª MEU, también partió de San
Diego hacia Oriente Medio. Las dos formaciones parecen moverse hacia
la región en una línea de tiempo escalonada.
Una
MEU proporciona una fuerza modular y multidominio diseñada para
operaciones de combate rápidas. En una configuración de ataque
frontal, los aviones F-35B Lightning II embarcados pueden ampliar el
alcance de la fuerza tierra adentro mientras apoyan el control
marítimo, incluidos los enfrentamientos contra naves de ataque
rápido. Los helicópteros de ataque pueden ofrecer una cobertura
persistente en las zonas litorales, reforzando la interdicción y la
protección cercana. En una postura de asalto, una MEU puede insertar
marines a través de distancias extendidas utilizando las plataformas
MV-22 Osprey y CH-53E Super Stallion, lo que permite opciones de
entrada distribuidas más allá de la costa inmediata.
Esta
postura marítima se está desarrollando junto con señales de
preparación paralela de las fuerzas terrestres. Los elementos
asociados con formaciones de respuesta rápida, incluidos
destacamentos de la 82.ª División Aerotransportada, se han descrito
en informes de fuente abierta como parte de una postura de
contingencia más amplia en la región. En conjunto, estos
acontecimientos refuerzan la idea de que Washington está
posicionando fuerzas escalables y desplegables en el Golfo para
responder a la crisis en lugar de prepararse para una guerra
inmediata a gran escala. Estos movimientos amplían el menú de
opciones disponibles para los planificadores estadounidenses.
Un
peligroso panorama de amenazas navales
Hasta
la fecha, la campaña sostenida del CENTCOM ha obstaculizado las
capacidades navales, de misiles y de drones de Irán, degradando la
capacidad de Teherán para realizar incendios masivos y coordinar
efectos a escala. No obstante, la República Islámica conserva
graves amenazas residuales. Incluso en un estado debilitado, la
arquitectura de negación en capas de Irán (minas, misiles y drones)
continúa imponiendo riesgos operativos reales a cualquier fuerza que
opere en el Golfo.
Fáciles
de desplegar y altamente efectivas en los accesos estrechos al
Estrecho de Ormuz que las unidades anfibias deben atravesar, las
minas navales representan el medio menos costoso de amenazar una
fuerza anfibia en movimiento. La República Islámica tiene una
variedad de estas minas en sus inventarios. Si bien ninguno es de
última generación, siguen siendo peligrosos.
Las
minas no necesitan ganar la lucha para ser efectivas; sólo necesitan
complicar los esfuerzos del adversario lo suficiente como para
disuadir la acción. Este principio ha sido demostrado repetidamente
en la guerra moderna. Durante la Guerra de Corea, densos campos
minados retrasaron las operaciones anfibias estadounidenses en Wonsan
en 1950 y despojaron al desembarco de su valor operativo. Después de
esa operación, el almirante estadounidense Allan E. Smith identificó
el impacto desproporcionado que pueden tener las minas con su
característica acritud: “Hemos perdido el control de los mares a
manos de una nación sin Armada, utilizando un arma anterior a la
Primera Guerra Mundial, colocada por embarcaciones que fueron
utilizadas en el momento del nacimiento de Cristo”.
Más
allá de las minas navales, los misiles de crucero antibuque (ASCM) y
los misiles balísticos antibuque (ASBM) de Irán plantean amenazas
críticas en el teatro. Las imágenes satelitales sugieren que Irán
ha instalado una parte importante de sus capacidades ASCM en
posiciones de lanzamiento subterráneas en la isla de Qeshm.
La
línea de base del ASCM de la República Islámica ha mostrado
durante mucho tiempo evidencia de ADN chino. La Fuerza Quds, una rama
del CGRI especializada en guerra no convencional y operaciones
subversivas de inteligencia militar, ha transferido algunos de estos
sistemas a los representantes de Irán en toda la región, incluidos
los hutíes en Yemen y Hezbolá en el Líbano. En 2006, Hezbollah
atacó con éxito una plataforma de la Armada israelí, el INS Hanit,
con un misil Noor, un derivado del ASCM chino C-802.
Si
bien los misiles de crucero antibuque iraníes históricamente se han
limitado a categorías subsónicas, las evaluaciones de los expertos
sugieren que el IRGC ha explorado recientemente opciones
supersónicas, incluidas variantes equipadas con paquetes de energía
ramjet: sistemas de propulsión que comprimen el aire entrante a alta
velocidad antes de la combustión. Lo que es más alarmante, los
informes indican que China pudo haber transferido misiles de crucero
antibuque supersónicos YJ-12 a Irán antes de que comenzara la
Operación Furia Épica. Si bien ninguna inteligencia de fuente
abierta confirma que las fuerzas iraníes hayan utilizado tales armas
hasta la fecha, esto marcaría un verdadero salto de capacidad para
Teherán.
Sin
embargo, los misiles antibuque sólo son efectivos como cadenas de
destrucción que los habilitan. En 2025, el Departamento de Estado de
Estados Unidos acusó públicamente a las empresas de satélites
chinas de proporcionar a los hutíes datos sobre objetivos. Además,
el seguimiento continuo sugiere que el IRGC ha buscado durante mucho
tiempo acceso al flujo de datos de nivel militar de empresas
vinculadas al Partido Comunista Chino (PCC).
Además,
los informes de que Rusia ha proporcionado a Teherán datos sobre
objetivos para respaldar sus operaciones contra las fuerzas
estadounidenses ya han aparecido en los titulares. En cualquier
escenario potencial de asalto marítimo, sería ingenuo suponer que
China y Rusia permanecerían inactivas o se negarían a proporcionar
a Teherán inteligencia procesable en tiempo real.
Los
ASBM presentan un desafío adicional para las fuerzas estadounidenses
en cualquier esfuerzo por apoderarse de la isla Kharg. A diferencia
de los ASCM de alta gama, los misiles balísticos no se abrazan al
mar ni maniobran mucho. En cambio, dependen de la velocidad. Algunos
salen de la atmósfera y vuelven a entrar en una trayectoria terminal
pronunciada, comprimiendo los tiempos de reacción y golpeando un
objetivo a una velocidad extrema.
Las
ventanas de interceptación contra tales proyectiles son estrechas y
los efectos de las ojivas ASBM son, en consecuencia, graves. Sin
embargo, la física actúa en ambos sentidos. Los barcos son
objetivos en movimiento por naturaleza, y un misil balístico que
carece de sensores terminales o actualizaciones en tiempo real puede
fácilmente pasar por alto un barco en maniobras.
Una
vez más, la variable decisiva en tales operaciones es la cadena de
destrucción, un proceso sistemático y secuencial para identificar,
rastrear, apuntar, atacar y destruir a un enemigo. La cobertura
persistente de drones fusionada con inteligencia de señales
disciplinada puede convertir la velocidad en precisión. En aguas
confinadas, el volumen puede lograr lo que las armas imprecisas no
pueden. Una salva coordinada que superponga ASBM con municiones
merodeadoras y ASCM aumenta la probabilidad de un ataque exitoso y
grava los cargadores defensivos.
La
red proxy de Irán ha demostrado su voluntad de emplear ASBM. En
2023, los hutíes dispararon misiles ASBM contra el buque Maersk
Hangzhou. Los destructores USS Gravely y USS Laboon de la Armada de
los EE. UU. interceptaron los misiles entrantes, tras lo cual el
enfrentamiento pasó a ser cuerpo a cuerpo. Los barcos hutíes se
acercaron a pocos metros del buque mercante, lo que provocó que los
helicópteros navales estadounidenses contraatacaran, destruyeron
múltiples plataformas y mataron a diez combatientes enemigos.
En
2024, los hutíes también atacaron el granelero Zografia, de
propiedad griega. La inteligencia de fuente abierta sugiere que el
arma que empleó el representante iraní fue un ASBM, probablemente
un Khalij Fars, el derivado antibuque del misil balístico de corto
alcance Fateh-110.
Finalmente,
Irán conserva drones navales o buques de superficie no tripulados
(USV). Estas plataformas robóticas han matado a buques comerciales
durante la Operación Furia Épica y también han constituido una
parte clave de la campaña de los hutíes en el Mar Rojo. La
evidencia visual sugiere que Irán ha desplegado drones navales en
sitios subterráneos a lo largo de sus zonas costeras e islas. Las
evaluaciones de daños de batalla de código abierto muestran que los
repetidos ataques a estas instalaciones subterráneas reforzadas de
ASCM y USV no han logrado destruirlas por completo, en parte debido a
la penetración limitada en la arquitectura central que protege estas
instalaciones.
Opciones
de asalto aéreo y posibles conceptos de operaciones
Actualmente,
el Pentágono está sopesando el despliegue de hasta 10.000 tropas
terrestres adicionales en Oriente Medio. Una medida de este tipo
ampliaría la gama de opciones militares disponibles para el
presidente estadounidense, Donald Trump. Mientras tanto, el
seguimiento de fuentes abiertas sugiere que drones estratégicos
estadounidenses han realizado frecuentes vuelos de vigilancia sobre
la isla Kharg.
Si
bien las islas costeras de Irán ofrecen costas adecuadas para
desembarcos anfibios, las fuerzas estadounidenses probablemente
podrían insertar marines de manera más efectiva por vía aérea. En
cualquier operación dirigida a Kharg o a otras islas de Irán, las
fuerzas estadounidenses probablemente se acercarían a bajas
altitudes utilizando aviones de rotor basculante como el MV-22, la
variante del Cuerpo de Marines del V-22 Osprey. Elementos de la 82.ª
División Aerotransportada y destacamentos selectos de las Fuerzas
Especiales probablemente se unirían a estas incursiones.
Es
casi seguro que cualquier campaña de este tipo estaría precedida o
acompañada por una conmoción de escala estratégica en otras partes
de Irán, incluyendo tal vez un ataque masivo a la red eléctrica del
país que podría causar apagones generalizados. Además, si bien los
ataques de decapitación a altos mandos no paralizarían al CGRI,
atacar a los comandantes de sector en el área de Ormuz y a los altos
líderes de las fuerzas navales de Teherán podría abrir una ventana
para que las fuerzas estadounidenses ataquen Kharg.
Aunque
los ataques estadounidenses han degradado en gran medida la red
estratégica de defensa aérea de Irán, elementos residuales de los
sistemas asimétricos de Teherán siguen activos y podrían atacar
sin previo aviso. Los sistemas portátiles de defensa aérea
(MANPADS) de alta gama continuarían representando una amenaza
persistente para las aeronaves que vuelan a baja altura, mientras que
los sistemas menos convencionales, como el dron 358 de “defensa
aérea” merodeador, introducen una capa adicional de
imprevisibilidad a cualquier esfuerzo de asalto aéreo
estadounidense.
Juntas,
estas amenazas complicarían las operaciones de asalto aéreo de
Estados Unidos, particularmente durante las fases más vulnerables de
inserción y reabastecimiento. En particular, a finales de 2025, Irán
había tomado oficialmente la decisión de adquirir MANPADS rusos de
alta gama Verba, sistemas capaces de imponer graves riesgos a las
plataformas de asalto aéreo que operan a baja altitud.
Una
vez en tierra, cualquier formación de entrada por la fuerza se
dispersaría para asegurar la infraestructura crítica en la isla
Kharg u otros lugares objetivo. Esta medida obligaría a las unidades
de la Guardia Revolucionaria a tomar una decisión difícil: atacar
la propia infraestructura económica clave de Irán para desalojar a
las fuerzas invasoras, o suspender el fuego y correr el riesgo de
perder el control de los principales nodos de exportación del
régimen.
Si
una fuerza expedicionaria completa con éxito las operaciones de
entrada forzosa en Kharg y asegura la infraestructura de exportación
de la isla, la campaña pasará de la incautación a la
consolidación. La tarea principal en esta fase sería mantener la
isla y prepararla para las fuerzas de seguimiento. Este esfuerzo
daría prioridad a la protección de la fuerza bajo una interdicción
iraní sostenida. En ese momento, el IRGC probablemente iniciaría
fuegos estratificados, incluidos drones y misiles balísticos, para
degradar el punto de apoyo estadounidense en la isla.
El
IRGC podría entonces intentar trasladar sus esfuerzos de guerra
terrestre a operaciones irregulares, utilizando a residentes y
trabajadores petroleros como escudos humanos. Las operaciones
recientes en Irak han demostrado este enfoque, donde los grupos
paramilitares iraníes utilizan drones con vista en primera persona
(FPV), lo que refleja una tendencia clave en la guerra entre Rusia y
Ucrania. Debería anticiparse un concepto similar de empleo (CONEMPS)
en los esfuerzos de defensa de las islas por parte de la Guardia
Revolucionaria, junto con el uso de armas tácticas como los misiles
guiados antitanque (ATGM) que podrían producir efectos asimétricos.
Sostenimiento
bajo fuego: de la incautación a la vulnerabilidad
Si
las fuerzas estadounidenses logran apoderarse de la isla Kharg u
otros objetivos similares, su operación pasaría a la fase de
mantenimiento. Durante este período, tres capacidades iraníes
podrían amenazar a los marines y tropas aerotransportadas
estadounidenses.
El
primero es el suministro de misiles balísticos de corto alcance por
parte de Irán: derivados del Fateh-110, móviles en carretera, de
combustible sólido y relativamente precisos, incluidos el Fateh-313,
el Zulfiqar y otras variantes optimizadas para atacar posiciones
fijas, centros logísticos y aeródromos con una advertencia mínima.
Irán también posee una variante antibuque de esta familia de
misiles balísticos, una capacidad que no debe subestimarse.
La
segunda amenaza proviene de la familia de drones Shahed de Irán. La
experiencia de combate rusa en Ucrania ha demostrado cómo estas
municiones pueden ser eficaces como sistemas de ataque ampliables. La
actual adaptación ruso-iraní de los drones Shahed probablemente
apunta a la aparición de variantes que pueden transportar cargas
útiles ampliadas, incluidas ojivas termobáricas y más pesadas, en
conceptos de operaciones innovadores (CONOPS).
En
tercer lugar, las fuerzas estadounidenses que intentan controlar las
islas costeras de Irán podrían verse amenazadas por pesadas ojivas
de misiles balísticos equipadas con submuniciones. Estas armas están
diseñadas para la saturación más que para la precisión. En un
espacio de batalla insular, estos sistemas podrían cubrir áreas
críticas, sobrecargar las defensas aéreas navales de Estados Unidos
y degradar el ritmo operativo.
Frente
a estas amenazas, la infraestructura energética de las islas de Irán
sigue siendo al mismo tiempo el objetivo clave y la vulnerabilidad
más aguda. Cualquier ataque iraní contra esta infraestructura en la
isla Kharg no sólo daría forma a la lucha táctica a nivel local,
sino que también transmitiría conmociones inmediatas a los mercados
energéticos mundiales.
Acceso
bajo fuego: caminos y compensaciones estratégicas en el estrecho de
Ormuz
Cualquier
operación dirigida a la infraestructura petrolera de la isla iraní
comenzaría con una fase de configuración: esfuerzos de guerra
cibernética y electrónica para alterar sensores y redes, seguidos
de ataques de precisión para degradar las defensas aéreas y aislar
el objetivo. Sin estos preparativos, las fuerzas estadounidenses
entrarían en un espacio de batalla disputado con alta exposición.
Cualquier campaña estadounidense en la región probablemente se
centraría en dos islas decisivas: Kharg y Qeshm.
Kharg
es el centro de gravedad económico de Irán. Tomarlo pondría las
exportaciones de petróleo de Teherán bajo presión directa,
generando influencia coercitiva en lugar de ganancias territoriales.
El enfoque para tomar Kharg probablemente dependería de la inserción
vertical desde bases regionales, minimizando la exposición de
grandes plataformas anfibias en el Estrecho de Ormuz.
El
beneficio potencial de capturar a Kharg es significativo, pero
también lo es el riesgo de una escalada. Incluso si las fuerzas
estadounidenses aseguraran la isla, el CGRI conservaría la capacidad
de tomar represalias en todo el Golfo atacando la energía, la
desalinización del agua y la infraestructura civil de la región.
Esto podría expandir el conflicto hasta convertirlo en una guerra
económica más amplia.
Qeshm,
por el contrario, es el principal centro de negación del IRGC. Ancla
la capacidad de Irán para amenazar el tráfico marítimo con
misiles, drones, minas y naves de ataque rápido respaldadas por una
infraestructura reforzada y, a menudo, subterránea. Tomar Qeshm
también es probablemente la lucha más difícil. El tamaño, el
terreno y la proximidad de la isla al continente favorecen al
defensor. Los esfuerzos de refuerzo iraníes allí probablemente
serían continuos. Incluso si fuera tomada, mantener Qeshm impondría
una pesada carga para un retorno estratégico relativamente limitado.
En
última instancia, el desafío decisivo al tomar cualquiera de las
islas es el de sostenimiento. Tomar terreno es factible, pero
mantenerlo es más difícil. El reabastecimiento continuo, la
evacuación médica y los esfuerzos de defensa aérea y antimisiles
sobrecargarían la capacidad estadounidense, mientras que las bases
estadounidenses en la región seguirían siendo vulnerables a los
ataques iraníes. Las operaciones iraníes distribuidas, incluidas
unidades descentralizadas de misiles y drones, permitirían a Teherán
ejercer una presión persistente y multidireccional sobre cualquier
fuerza opositora.
Sin
embargo, si bien Irán conserva el control del Estrecho de Ormuz,
conserva la influencia estratégica necesaria para ayudarle a
prevenir la derrota geopolítica. El camino de Washington hacia la
victoria pasa por el estrecho, de una forma u otra.
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Continuará