domingo, 10 de marzo de 2019

Francia: Duros enfrentamientos entre Chalecos Amarillos y fuerzas represivas.

Correovermello-noticias
París, 10.03.19
 

La XVII Jornada de Lucha de los Chalecos Amarillos se ha caracterizado por los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas represivas.
Las cifras de participación difieren según las fuentes pero es evidente que la movilización en todo el país fue alta.
En París, unos ocho mil manifestantes participaron en las diversas acciones que en palabras de Priscillia Ludosky;  "instalar nuestras rotondas en el corazón de la capital, donde todos seremos visibles y escuchados". A las marchas se han unido manifestantes ecologistas y trabajadoras de centros materno-infantiles, en una evidente confluencia de luchas.
Las fuerzas represivas usaron gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y un cañón de agua, informa AFP. Se informa de una docena de detenidos.
En otras partes de Francia, se llevaron a cabo manifestaciones en Lyon, Saint-Brieuc, Caen, Rouen, Dijon, Lille, Estrasburgo o Nancy.
En Nantes, los enfrentamientos con intercambios de proyectiles y gases lacrimógenos tuvieron lugar en el estacionamiento del centro comercial Atlantis, donde se planificó una reunión de "chalecos amarillos", según el diario regional Ouest-France. A media tarde, unos treinta manifestantes lograron ingresar brevemente al centro comercial y lanzaron frascos llenos de excrementos cuando la policía intervino. Tres personas fueron arrestadas, según la prefectura. A primera hora, fue la rotonda de la Armadura fue atacada por la policía que fue evacuada.
En Puy-en-Velay, Le Progrès informa de una participación de alrededor de 4.500 manifestantes alrededor de las 15h. La manifestación sería más importante que la del 8 de diciembre, cuando casi 2,000 personas se manifestaron. La policía estableció controles en las rotondas según la misma recuperando varios bates de béisbol, bolas de petanca o un martillo,
En Burdeos, bastión de la movilización, la marcha partio de la plaza de la Bolsa, acompañada por el cantante HK, intérprete de "En nada suelto", canción que marcó la elección presidencial del lado insubordinado de Francia. Alrededor de 8000 manifestantes estuvieron presentes en esta marcha, una movilización comparable a la de la semana pasada. Por primera vez, un "ciudadano de la aldea amarilla de Burdeos", autorizado por el alcalde que prestó ocho tiendas a un grupo de "chalecos amarillos", se organizó al final del evento para un "debate libre". Pero una gran mayoría de "chalecos amarillos" no se detuvieron allí.
En Toulouse, las mujeres tomaron el liderazgo de la procesión, en un ambiente relativamente sereno, informa La Dépêche du midi. Vestidas con chalecos rosas, denuncian la precariedad de las mujeres o los cierres de maternidad. Según el diario local, entre 6000 y 8000 "chalecos amarillos" estaban presentes en las calles de Toulouse, donde se dio el orden de dispersión a las 17:30.
Una manifestante vino con un vendaje en su cabeza, para advertir sobre los peligros de las armas utilizadas por la policía, este sábado en Besançon.
En Besançon, los chalecos amarillos se movilizaron contra la violencia policial, pidiendo la prohibición del uso de granadas GLI-F4 y balas de defensa. Algunos manifestantes llegaron con heridas falsas en la cabeza o los ojos, para rendir homenaje a los "chalecos amarillos" heridos desde el inicio del movimiento. Laurent Thines, el neurocirujano que ha denunciado el uso de las balas de goma participo en la marcha.
En Quimper, alrededor de 800 manifestantes participaron. A última hora de la tarde, los "chalecos amarillos" ocuparon brevemente las vías del tren de la estación. Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes también se desataron frente a la prefectura, los manifestantes lanzaron huevos, latas, adoquines y cócteles molotov. La policía respondió con mangueras de agua y granadas de gas lacrimógeno. Al menos un manifestante fue arrestado, dijo AFP. Los bomberos reportaron dos heridas menores, incluido un hombre con heridas en la ceja.
En Moselle, el alcalde del municipio de Phalsbourg, Dany Kocher, emitió un reglamento que prohíbe el uso de los lanzadores de balas de defensa (LBD) en el territorio de su comuna durante la manifestación.
En Lyon, cerca de 2500 manifestantes se reunieron en la Place Bellecour. Los enfrentamientos rápidamente tuvieron lugar con la policía, estos últimos utilizaron gases lacrimógenos, informa Le Progrès. La circulación de tranvías T1 y T2 se ha interrumpido. 

Vigorosas protestas el 8 de Marzo en Oaxaca

En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora en Oaxaca se desarrollaron vigorosas protestas.

Por la mañana, las trabajadoras de la educación, aglutinadas en la Sección XXII del SNTE-CNTE convocaron a una manifestación a la que acudieron integrantes de este importante gremio y algunos grupos de mujeres para reivindicar derechos de género y laborales, especialmente la derogación de la mal llamada “reforma educativa” que el gobierno de Peña Nieto impuso, y el “nuevo gobierno” del viejo estado ha mencionado “derogar” pero no lo hace, llevando implícito nuevamente un doble discurso que salpica en el rostro de los socialreformistas que dieron su “voto crítico” a López Obrador llamando “forma de lucha” a las elecciones burguesas, y que en realidad solo representan la legitimación del viejo estado arrojando tierra a los ojos del pueblo trabajador.

Esta movilización transcurrió en calma sin mayores incidentes y concluyó con un mitin en el zócalo de la Ciudad.

Ayer mismo, por la tarde, otro contingente de mujeres compuesto principalmente por organizaciones femeninas de corte sindicalista, anarquista, comunitario, independientes y maoísta tomó las calles con una vigorosa demostración de fuerzas. En esta movilización las consignas fueron claras contra el patriarcado, en defensa de los derechos de la mujer con sus propias reivindicaciones de género, pero también en contra de las políticas laborales, económicas, sociales, así como en rechazo a la militarización del país con la creación de la llamada “Guardia Nacional”. El Movimiento Femenino Popular (MFP-México) estuvo presente con sus banderas rojas promoviendo la Revolución Democrática, agraria, antiimperialista y antipatriarcal, que permita el desarrollo ininterrumpido de la revolución hacia la edificación del Socialismo y la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, pues es esta la esencia y origen de la opresión de la mujer y del hombre.

El contingente de mujeres maoístas coreaba ¡Presente! cada vez que las compañeras activistas pronunciaban los nombres de las dirigentes históricas del proletariado, como lo son las camaradas Clara Zetkin, Alejandra Kollontai, Inessa Armand, Nadezhda Krupskaya, Rosa Luxemburgo, Chiang Ching y la camarada Norah.

En algunos medios de comunicación, la prensa reaccionaria llamaba a las mujeres a “no participar en la marcha de las encapuchadas", o “no acercarse a la marcha de las ultraizquierdistas”, previendo escenarios de confrontación con la policía.

Durante esta movilización nocturna hubo presencia policíaca y elementos vestidos de civil o disfrazados de prensa que pretendían infiltrarse o provocar, algunos de ellos fueron repelidos en legítima autodefensa por parte del contingente de mujeres, quienes además realizaron pintas y culminaron con un combativo mitin en el zócalo de la Ciudad llamando a destruir el patriarcado.

Resaltamos el trabajo de las camaradas del Movimiento Femenino Popular (MFP-México) que ayer mismo por la tarde desarrollaron exitosamente el Encuentro de Mujeres Revolucionarias donde se estudió y analizó la historia del 8 de marzo como Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras en el marco de la lucha de clase del proletariado, y en esa tesitura, como parte indesligable del internacionalismo proletario llevado a la práctica.

¡Viva el 8 de marzo!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva el Movimiento Femenino Popular!

sábado, 9 de marzo de 2019

Suecia: Por una línea de clase en el movimiento femenino!

Traducción aproximada al espanol:

Algunas camaradas dieron hoy un duro golpe por un movimiento femenino proletario que sirva para impulsar las reinvindicaciones de las proletarias. Un verdadero movimiento femenino proletario está en oposición al movimiento femenino burgués que quiere unir a todas las mujeres en el mismo movimiento y que ven a los hombres en general como el principal enemigo. El feminismo burgués debe verse como un opuesto ideológico de todos los que quieren ver surgir un movimiento femenino radical y revolucionario.

De 1000 a 2000 personas marcharon sobre la nieve hoy para prestar atención al día internacional de la mujer (proletaria). Una consigna que fue voceado repetidas veces  fue "Lucha de la mujer, lucha de clases", pero la lucha debe ser una y no dos cosas diferentes. A que te refieres como segundo, ¿llevamos esa lucha de clases y la lucha de las mujeres juntas? Un movimiento femenino proletario para luchar por las demandas de las mujeres de la clase obrera en la actualidad. No hay dos "cosas" una junto a la otra, la lucha de las mujeres y la lucha de clases.


Sol Rojo Oaxaca: ¡Ya viene nuestra Jornada de Lucha!

Hemos iniciado la cuenta regresiva para el inicio de nuestra Jornada de Lucha por Justicia y en Defensa de los Derechos del Pueblo. Los contingentes SolRojistas se alistan en cada comunidad, barrio, sindicato, centro de trabajo, escuela y región de Oaxaca donde tenemos presencia. Decenas de Asambleas se han organizado para afinar los preparativos. A partir del 11 de Marzo llenaremos las calles y plazas con las banderas rojas de la Revolución de Nueva Democracia, agraria y anti imperialista, ininterrumpida hacia el Socialismo.

Las consignas son claras y fuertes:

·         ¡Presentación con vida del Doctor Ernesto Sernas García!
·         ¡Cumplimiento de las Medidas Cautelares para las familias Triquis desplazadas de San Miguel Copala!
·         ¡Cancelación de la Sub-estación eléctrica militar de SEDENA!
·         ¡Respeto al trabajo y libertad de asociación de la Sección 9 del SINTS!
¡No a la Guardia Nacional y la militarización del país!
¡No a los megaproyectos de despojo y muerte!
¡Alto a la guerra contra el pueblo y el terrorismo de estado!

¡Con el Sol Rojo, el pueblo vencerá!

viernes, 8 de marzo de 2019

¡Viva el día internacional de la mujer! ¡Viva el feminismo proletario!

¡VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER!
¡VIVA EL FEMINISMO PROLETARIO!
"Las mujeres que son la mitad del mundo y desarrollar el movimiento femenino por la emancipación de la mujer, tarea que es obra de las mujeres mismas pero bajo la dirección del Partido"
 (Presidente Gonzalo)
“En cuanto a las mujeres, además de estar sometidas a estos tres sistemas de autoridad, se encuentran dominadas por los hombres (la autoridad marital). Estas cuatro formas de autoridad – política, de clan, religiosa y marital- encarnan la ideología y el sistema feudo-patriarcales en su conjunto y son cuatro gruesas sogas que mantienen amarrado al pueblo chino, y en particular al campesinado. Se ha descrito más arriba cómo los campesinos derrocan la autoridad política de los terratenientes en el campo, que constituye el pilar de los demás sistemas de autoridad. Con el derrocamiento de la autoridad política de los terratenientes, comienzan a tambalear la autoridad de clan, la religiosa y la marital.” 
(Presidente Mao Tse-tung)

“Mientras dominen en la sociedad las condiciones de vída burguesas no se puede contar con que la fuerza de trabajo humana se valore de otra manera o que se acometa una nueva estimación del papel de la clase trabajadora o de la situación de la mujer en la producción. El trabajo a jornal ha sacado a la mujer de la familia y la ha lanzado dentro de la producción y el sistema actual de trabajo asalariado hace al trabajador y a la trabajadora totalmente dependientes de la burguesía. Su trabajo se paga menos de lo que vale, con indiferencia absoluta de si es hombre o mujer. (…) Aunque millones de mujeres están obligadas a trabajar por un jornal, empeora constantemente la situación social de la mujer. El capitalismo obliga a la mujer además de a la esclavitud en su propio hogar y a su dependencia en la familia a otra carga más: esto es, al trabajo asalariado para el empresario”
(A. Kollontai)
El 8 de marzo DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER PROLETARIA, saludamos a todas las mujeres del mundo que luchan día a día y codo a codo contra el imperialismo y la explotación capitalista. Millones de mujeres que en todo el mundo luchan por sus derechos más inmediatos, que participan en luchas de liberación nacional como en Palestina, que se han incorporado, como en el Perú, a la Guerra Popular, expresión más alta del combate de los pueblos del mundo contra el imperialismo y el revisionismo viejo y nuevo.
La emancipación de la mujer es inseparable de la conquista del Poder, apuntando a la Gran Revolución Cultura Proletaria, todo lo demás es crear falsas ilusiones y movilizar a la mujer, como en el Kurdistán Sirio, al servicio del imperialismo y de la reacción. En los países Imperialistas el feminismo burgués trata de desviar la lucha de la mujer del objetivo de la destrucción del Estado imperialista y de sus cadenas, hacia el circo electoral y la defensa tanto del viejo Estado como de las agresiones imperialistas a los pueblos del tercer mundo, “justificándolas” sobre una supuesta “superioridad” cultural o de civilización de los mayores criminales sobre la Tierra, el imperialismo (superpotencias: yanqui, china y rusa, y potencias imperialistas) y sus lacayos.
La historia demuestra que la lucha por la liberación de la mujer obrera y campesina pobre da un salto con la Gran Revolución Cultural Proletaria, donde más de 300 millones de mujeres se movilizaron en defensa de sociedad socialista contra el revisionismo de Liu, Teng y Lin Piao al interior, contra el revisionismo internacional encabezado por el PCUS y contra el imperialismo. Mujeres que dirigidas por el Partido Comunista bajo la jefatura del Presidente Mao, combatieron la vieja idea burguesa de la “naturaleza femenina”, se incorporaron masivamente a la producción haciendo volar a la vieja familia y a la “autoridad” marital. Acabaron con el carácter privado de la familia y de las tareas domésticas liberándose totalmente del mundo del hogar.
De esta incorporación de la mujer a la Revolución, Chiang Ching es la MAYOR expresión de la incorporación de millones de mujeres dirigidas por el Partido de la clase obrera, el PCCH, a la transformación revolucionaria de la sociedad y al combate contra la restauración del capitalismo.
Hoy en el Perú, el PCP prosigue con guerra popular la demolición del viejo Estado, construyendo una nueva sociedad, mostrando día a día, con la cada vez mayor incorporación de la mujer a la guerra popular, el camino a millones de mujeres de todo el mundo que su emancipación está indesligablemente unida a la lucha por el comunismo.

¡VIVA EL FEMINISMO PROLETARIO!
¡APLASTAR AL IMPERIALISMO Y AL PATRIARCADO CON GUERRA POPULAR!
¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER A TRAVÉS DE LA CONQUISTA DEL PODER!
¡VIVA EL MAOÍSMO, ABAJO EL REVISIONISMO!
¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!
Movimiento Popular Perú
8 de marzo de 2019
www.solrojo.org

La cuestion de la mujer. Un texto de la compañera Rebeca González


La Cuestión de la Mujer.
Rebeca González

Desde esta página reivindicamos el 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, como una conmemoración del movimiento obrero femenino, rememorando el incendio en la fábrica de camisas Triangle de Nueva York en el cual murió más de un centenar de trabajadores, mayoría conformada por jóvenes mujeres inmigrantes.
Debemos tener en consideración que, desde 1975, la Organización de las Naciones Unidas tomó la decisión de institucionalizar tal fecha como una conmemoración del feminismo transversal, suprimiendo el cariz de lucha de clases que lo caracterizaba y pasando a denominarlo “Día Internacional de la Mujer”, llegando así a significar, para muchos y muchas, una simple y despolitizada celebración del hecho de ser mujer; propiciando también, en el peor de los casos, un despiadado enfrentamiento entre hombres y mujeres que genera desclasamiento.
Esta burda estrategia burguesa, carente en su totalidad de verdadero espíritu revolucionario, ha cosechado grandes logros a su favor, hasta el punto de hacer girar las principales demandas en torno a una serie de conceptos simbólicos y metafísicos, sin plantear propuestas ni objetivos específicos, idiosincráticos e inapelables para la adquisición de derechos de la mujer trabajadora, como parte integrante del proletariado y especialmente agraviada por el capitalismo y su ideología.

Un artículo del Movimiento Político de Resistencia.

Recuperemos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora de las manos de la burguesía

La comunista alemana Clara Zetkin
Con el Día Internacional de la Mujer ha ocurrido lo mismo que con otras fechas significativas del movimiento obrero: el capitalismo se ha apropiado de ellas, no sin antes vaciarlas de contenido y de cualquier objetivo socialista.

En el caso del 8 de marzo se han falsificados sus orígenes, se ha eliminado su carácter de clase y de ser un día de lucha y reivindicación de las trabajadoras de todo el mundo inscrito en la lucha por el socialismo se ha convertido en un día festivo donde las consignas giran en torno a la lucha entre los sexos y no entre las clases. Pues bien, como comunistas debemos recuperar la memoria de un pasado de lucha de las mujeres trabajadoras enterrado y falsificado por la burguesía.

Todos los años cuando llega la fecha del 8 de marzo nos cuentan la misma historia sobre su origen, que se eligió este día “en conmemoración del día 8 de marzo de 1908 en que las trabajadoras de la fábrica textil llamada Cotton declararon una huelga en protesta por las condiciones insoportables de trabajo. El dueño entonces cerró las puertas y prendió fuego muriendo abrasadas las 129 trabajadoras que había dentro” (1).

No hay pruebas documentales de que estos hechos existieran tal como se presentan. La verdadera historia es que fueron cogiendo acontecimientos reales de aquí y de allá, cambiaron fechas y los fueron amañando para presentar unos orígenes a la medida de los intereses de la burguesía. Esta versión aparece en torno a 1955, y el objetivo parece claro, eliminar el carácter comunista que tenía el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

No es extraño que la aparición de esta leyenda se produzca en la década de los años 50. Las vicisitudes que ha sufrido el Día Internacional de la Mujer Trabajadora están ligadas a las sufridas por el movimiento comunista. Será en esta década cuando se produzca la traición revisionista que supuso un abandono de los principios y objetivos revolucionarios de la mayoría de los partidos comunistas oficiales para pasarse con armas y bagajes a colaborar con el capitalismo y por este motivo, se reescribió la historia de muchos acontecimientos relevantes de la clase obrera para acomodarla a los nuevos tiempos.

El terreno estaba abonado para que el movimiento feminista de los años 60 se apropiara de esta fecha y borrara el término trabajadora para convertirla en el Día de la Mujer. Posteriormente se daría un nuevo paso hasta hacerla irreconocible: en 1975 la ONU declara el 8 de Marzo Día Internacional de la Mujer y de la Paz, y los gobiernos de la mayor parte de los países capitalistas organizan actos oficiales en este fecha. Así es como ha enterrado un pasado combativo de las mujeres trabajadoras y se ha falsificado uno nuevo que pueda ser asumido por todas las mujeres sin distinción de clase.

Los hechos históricos de la leyenda

No hay ningún dato que recoja un incendio en 1908. En la fábrica Triangle Shirtwaist Company de Nueva York se produjo un incendio, pero fue el 25 de marzo de 1911. Este suceso tuvo una gran repercusión en el movimiento obrero, no solo porque ocasionó la muerte de 148 trabajadores, de los cuales 129 eran mujeres, la mayoría emigrantes procedentes de Italia y Europa central y con edades comprendidas entre los 16 y los 24.

El hecho adquirió mayor relevancia porque en 1909 las trabajadoras de esa fábrica protagonizaron la primera huelga llevada exclusivamente por mujeres, cuyas demandas se resumían en un aumento de los salarios, mejoras en las condiciones laborales, la abolición del sistema de subcontratación y de las multas, la jornada laboral de 52 horas semanales, una igual carga de trabajo durante todo el año, la limitación de las horas extras y el reconocimiento de los derechos sindicales.

La huelga comenzó el 27 de septiembre de 1909 y se prolongó hasta el 15 de febrero de 1910. A las obreras de la Triangle se unieron otras fábricas no sólo de Nueva York sino también de las principales ciudades de Estados Unidos; se calcula que serían unas 40.000 las obreras en huelga, lo que paralizó por completo la industria textil norteamericana.

Cuando finalizó la huelga, la mayoría de los empresarios negociaron con sus trabajadoras parte de las reivindicaciones, solo 13 no lo hicieron, entre ellos los de la fábrica Triangle. Si hubieran aceptado las demandas de las trabajadoras, el incendio no habría tenido lugar, o al menos no habría tenido las consecuencias catastróficas que tuvo, ya que una de las reivindicaciones que venían exigiendo era que las puertas permanecieran abiertas y no cerradas como era habitual para mejor control de los trabajadores.

Las protestas por estos sucesos movilizaron a miles de trabajadores y tuvieron una gran repercusión en el movimiento obrero, pero no ocurrieron un 8 de marzo, ni en 1908. El incendio tuvo lugar un año después de celebrada la II Conferencia de Mujeres Socialistas en 1910, donde se toma el acuerdo de celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y seis días después de que en Europa se realizara la primera celebración.

Los antecedentes del 8 de Marzo

Mientras que los orígenes del 8 de Marzo son mucho más complejos que atribuir a esta fecha un acontecimiento concreto, su base ideológica hay que buscarla en el movimiento socialista de finales del siglo XIX. Tanto a nivel teórico como organizativo, fueron los socialistas los que dedicaron más esfuerzos teóricos y prácticos por el objetivo de la emancipación de la mujer. Marx y Engels tratan el tema de la mujer trabajadora, su papel en la producción industrial, haciendo un análisis científico del origen de la opresión y discriminación de la mujer. Obras como “La situación de la clase obrera en Inglaterra” o “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” de Engels y “El Capital” de Marx, analizan la opresión de la mujer, ligando su emancipación a la de la clase obrera. En 1879, aparece el primer libro dedicado a tratar la cuestión femenina: “La mujer y el socialismo”. Su autor, August Bebel, era un destacado dirigente del movimiento socialista alemán. Esa obra tendrá una gran repercusión.

Esta labor teórica del movimiento comunista se verá acompañada de una labor organizativa. Serán los partidos socialistas los primeros que incluyan en sus programas las reivindicaciones del derecho al voto de las mujeres y los relativos a su igualdad.

Este proceso se produce en el contexto del desarrollo capitalista que empujaba a miles de mujeres a incorporarse al trabajo productivo, espoleadas por la miseria en que vivían sus familias, lo cual acarreará importantes cambios en su situación. Pasaron de permanecer aisladas en el hogar y de dedicarse a las tareas domésticas y al cuidado de los hijos, al trabajo fuera del hogar en la producción industrial. Aparece así una gran contradicción: por un lado su papel en la producción como un trabajador más, con una relativa independencia económica y, por otro, la falta de derechos políticos, la desigualdad en la familia y ante la ley, a lo que se sumaba la explotación bestial a que eran sometidas.

No es extraño pues que en la primera década del siglo XX se desarrollara un potente movimiento obrero y, a la par, un potente movimiento de mujeres socialistas. En Alemania el Partido Socialdemócrata contaba en 1914 con 175.000 afiliadas, lo que representaba el 16’1% de la militancia; entre ellas cabe destacar la figura de Clara Zetkin.

En 1907 se celebró la I Conferencia de Mujeres Socialistas en Stuttgart. Dos fueron los puntos principales sobre los que giraron las discusiones: lanzar la campaña por el derecho al sufragio de las mujeres y establecer unas relaciones permanentes entre las organizaciones de mujeres socialistas de todo el mundo.

Dos años más tarde, en 1909, las socialistas norteamericanas toman la iniciativa de celebrar el Woman’s Day el último domingo de febrero, con el propósito de unir fuerzas, propagar la lucha por el derecho al voto y las ideas socialistas entre las mujeres. Esta iniciativa será la precursora de la celebración internacional de un día dedicado a la mujer trabajadora.

Aunque tanto el movimiento feminista burgués como el movimiento de mujeres socialistas defendían la misma reivindicación, el derecho de las mujeres al voto, los objetivos eran completamente diferentes, lo que provocará desde el primer momento una línea divisoria entre los dos movimientos. Mientras el movimiento feminista consideraba esta reivindicación como un fin, a través del cual podían impulsar las reformas necesarias para lograr la igualdad en todos los terrenos con los hombres de su clase, pero sin cuestionar el sistema capitalista, para las mujeres socialistas la reivindicación del sufragio empieza a tomar un papel importante sólo desde el momento en que la táctica del proletariado consistía en utilizar las instituciones burguesas contra las instituciones mismas. Se consideraba el voto sólo como un medio para participar en la vida política, facilitando el trabajo de propaganda, concienciación y organización para la revolución socialista, su consecución no eliminaría la causa de su opresión que radicaba en la propiedad privada de los medios de producción. Así elaboraron un programa que recogía los siguientes puntos:

– la lucha contra la explotación capitalista, la igualdad de salarios
– la eliminación de la explotación de los niños y de la prostitución
– la reducción de la jornada laboral, el reconocimiento del derecho al voto de todas las mujeres
– acceso a un sistema educativo basado en la coeducación
– una reforma legal que facilitase la obtención del divorcio
– el reconocimiento del derecho de las mujeres a limitar el tamaño de su familia
– la socialización de las tareas domésticas con la creación de servicios como comedores, guarderías, lavanderías, etc.

La mayor parte de estas reivindicaciones no iban ser alcanzadas con reformas dentro del sistema. Por este motivo las socialistas no llevaron esta lucha por el sufragio en alianza con el movimiento feminista burgués, sino con los partidos socialistas y vieron que la verdadera liberación de la mujer está unida a la lucha por el socialismo.

Los orígenes del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

En agosto de 1910 se celebró la II Conferencia de mujeres socialistas en Copenhague. Los puntos a tratar se centraron en el trabajo en torno al sufragio femenino universal, la protección social a las madres e hijos, la jornada laboral de 8 horas, la prohibición de utilizar fuerza de trabajo femenina en trabajos insalubres, dieciséis semanas de baja por maternidad y la aprobación de un seguro obligatorio por maternidad. Esta Conferencia también tomaría medidas para asegurar unas relaciones regulares entre las mujeres de todos los países.

En lo relativo a la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, Clara Zetkin, en representación de las delegadas socialistas alemanas, presentó la siguiente moción: “De acuerdo con las organizaciones políticas y sindicales del proletariado, las mujeres socialistas de todos las nacionalidades organizarán en sus respectivos países un día de las mujeres especial, cuyo principal objetivo será promover el derecho al voto de las mujeres. Será necesario debatir esta proposición con relación a la cuestión de la mujer desde la perspectiva socialista. Esta celebración deberá revestir un carácter internacional y será necesario prepararla con mucho esmero” (2).

Clara Zetkin no propone ninguna fecha ni habla de ningún acontecimiento concreto. En un artículo que escribió unos días después de celebrada la Conferencia, hace referencia a que la idea parte del ejemplo de las socialistas americanas, que venían celebrando desde hacía dos años en las principales ciudades de Estados Unidos el Womans’s Day.

Por su parte, Alejandra Kolontai, delegada rusa, reflexionaba sobre los objetivos del Día Internacional de las Mujeres, dejando claro su carácter socialista desde sus inicios: “Ese día iba a ser un día de solidaridad internacional en la lucha por los objetivos comunes y un día para revisar la fuerza organizada de las mujeres obreras bajo la bandera del socialismo” (3). La primera celebración tiene lugar en 1911, pero no se concreta un día. Las fechas elegidas dependían del país. En Alemania, Dinamarca, Suecia y Austria y otros países europeos se eligió el día 19 de marzo.

Una muestra del cariz que tenía esta fecha en sus orígenes es la manifestación de las mujeres trabajadoras realizada en Viena ese primer año. Marcharon en torno al Reichstag portando banderas rojas y recordando a las luchadoras de la Comuna de París que habían sido masacradas. Ante el éxito de las movilizaciones, en 1914 las socialistas alemanas fijan por primera vez el día 8 de Marzo para unificar las diferentes movilizaciones a nivel internacional, pero en este año comienza la I Guerra Mundial y estas movilizaciones quedarían relegadas.

Para las mujeres socialistas la posición que toma la socialdemocracia de apoyo a la guerra imperialista va a tener importantes repercusiones. Muchas de ellas abandonan estos partidos y crean organizaciones para luchar contra la guerra imperialista, la vuelta de sus maridos e hijos del frente y contra el hambre y la carestía; otras participarán activamente en la formación de los partidos comunistas, como Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin.

Sin embargo, serán las trabajadoras rusas las que recojan esta bandera. Desde tiempo atrás, el partido bolchevique venía desarrollando una importante labor de concienciación y organización entre las mujeres. Siguiendo los puntos aprobados en la II Conferencia de Mujeres Socialistas, empiezan a celebrar este día en 1913. La fecha elegida fue el 17 de febrero (2 de marzo del calendario occidental) bajo la denominación de Día Internacional de las Trabajadoras. Esta primera celebración realizada en las principales ciudades, se salda con la represión de los actos convocados y la detención de varias militantes bolcheviques que son deportadas a Siberia.

Ante el creciente movimiento de mujeres, comienza a publicarse una revista Rabotnitsa (Mujer Obrera), dedicada a la instrucción y movilización de las obreras y de las esposas de los obreros. El primer número se hizo coincidir con el 23 de febrero (8 de marzo) de 1914. Solo pudieron publicar los tres primeros números porque el grupo editorial fue detenido en pleno.

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se siguió celebrando en años sucesivos y, una vez iniciada la I Guerra Mundial, las protestas se centraron en la lucha contra la guerra imperialista, la vuelta de los soldados del frente y contra la carestía de los alimentos de subsistencia. A causa de la guerra, miles de mujeres se habían incorporado al trabajo en las grandes fábricas, ocupando los puestos de trabajo de los hombres que estaban en el frente.

La huelga de 8 de marzo de 1917 en San Petersburgo, Rusia

El día 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el calendario antiguo), tiene lugar un estallido revolucionario que acabaría con el régimen zarista. Al llegar al trabajo, los obreros de la fábrica Putilov se la encuentran cerrada. Las mujeres de Petrogrado, cansadas de la escasez de alimentos y de los precios de los mismos, se echaron a la calle. Pronto se unieron las esposas, hijas y hermanas de los soldados que se encontraban en el frente. Conforme recorrían las calles, se iban sumando las amas de casa que hacían cola para recoger su ración de pan, las obreras de los talleres y las factorías, hasta llegar al oeste de la ciudad donde se agruparon sobre los puentes del Neva. Al día siguiente el número de mujeres llegó a alcanzar 190.000, que se manifestaron bajo la consigna de “pan para nuestros hijos que se están muriendo de hambre”.

El día 10 de marzo la huelga era ya general. El día 12 se constituye el Soviet de Petrogrado. Dos días más tarde se crea el Gobierno Provisional y el día 17, con el ejército del lado de los revolucionarios, el zar Nicolás II dimite y Rusia se convirte en una República. Estos hechos desembocaran unos meses más tarde en la Revolución de Octubre y en sus inicios los protagonizan principalmente mujeres, lo que parece indicar que fueron esos acontecimientos los que hicieron que el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebrara el día 8 de Marzo.

Tan solo unos meses más tarde tuvo lugar la revolución de Octubre, que tendrá una importancia decisiva en la situación de las mujeres. Alejandra Kolontai es nombrada Ministra de Bienestar Social. Durante los tres primeros años, se impulsó la incorporación de la mujer al trabajo, se aprobó el derecho a recibir igual salario por igual trabajo, la baja maternal pagada, se prohibió a las mujeres desarrollar trabajos pesados, los nocturnos y horas extras. Se legalizó el aborto en 1920, se declaró ilegal la prostitución, se decretaron leyes y reformas que aseguraban la igualdad de los sexos en todos los aspectos. Dentro del matrimonio las mujeres pasaron a gozar del mismo estatuto que sus maridos, incluyendo el derecho a conservar sus apellidos, a solicitar el divorcio, a poseer pasaporte y fijar su residencia. A partir de este momento las mujeres tuvieron acceso a todos los niveles de enseñanza. Se crearon servicios de lavandería, guardería y comedores para reducir el trabajo doméstico y se impulsó la participación de las mujeres en la vida social y política. En tres años de Revolución las mujeres consiguieron las reivindicaciones esenciales que les permitirán seguir avanzando en su emancipación.

En la II Conferencia de Mujeres Comunistas, celebrada en 1921, a instancias de las delegadas búlgaras, se aprobó la propuesta de celebrar de manera oficial el Día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de Marzo, en recuerdo del 8 de Marzo de 1917 y de las trabajadoras de Petrogrado. Alejandra Kolontai escribió: “El Día de las Mujeres de 1917 se ha convertido en memorable para la historia. En ese día las mujeres encendieron la antorcha de la revolución proletaria e incendiaron todo el mundo. La revolución de febrero se inició ese día” (4).

Otras resoluciones aprobadas en esa Conferencia estaban relacionadas con los métodos que las mujeres debían adoptar en su lucha por el socialismo. Los objetivos principales eran la movilización y la propaganda entre las obreras, campesinas y amas de casa, tanto en la URSS como en los países capitalistas. Alejandra Kolontai señalaba los cambios en cuanto a objetivos, a raíz del triunfo de la Revolución de Octubre y de la III Internacional:

“Si la función del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras era primero, ante la supremacía de los parlamentos burgueses, luchar por el derecho de las mujeres al voto, la clase trabajadora ahora tiene una nueva tarea al organizar a las mujeres trabajadoras alrededor de las consignas combativas de la III Internacional. En vez de demandar la participación en el trabajo de los parlamentos burgueses, oíd la llamada procedente de Rusia: ¡Mujeres trabajadoras de todos los países, organizad un frente unido en la lucha contra aquéllos que están saqueando el mundo!, ¡Abajo con el parlamentarismo burgués!, ¡Demos la bienvenida al poder soviético!, ¡Fuera con las desigualdades sufridas por los trabajadores y trabajadoras!, ¡Luchemos con los trabajadores por el triunfo del comunismo en el mundo!” (5).

En años posteriores, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se siguió celebrando en la URSS y en otros muchos países, manteniendo el espíritu combativo y reivindicativo que tuvo en sus orígenes, hasta que en los años 60 la burguesía reescribió la historia.

Ha pasado más de un siglo desde que se celebrara la Conferencia de Copenhague, donde se tomó el acuerdo de celebrar un Día Internacional de la Mujer. En todos los países las mujeres tenemos el derecho al voto y en la mayoría de los países capitalistas se ha alcanzado la igualdad jurídica pero seguimos siendo doblemente explotadas y oprimidas. Muchas de las reivindicaciones planteadas por las mujeres socialistas en 1910 siguen pendientes, entre otras cosas porque la opresión de la mujer no reside simplemente en un problema de falta de derechos, sino que su origen está ligado a la propiedad privada y solo cuando ésta sea eliminada podremos empezar a hablar de emancipación de la mujer.

Como comunistas debemos recuperar la memoria del 8 de Marzo como el Día de la Mujer Trabajadora, debemos recuperar sus orígenes y el espíritu combativo y reivindicativo que tuvo en sus orígenes. Las comunistas en este día no tenemos nada que festejar y si una revolución que hacer y un largo camino por recorrer.

Notas:
(1) Victoria Sau, Diccionario Ideológico Feminista, 1981
(2) Clara Zetkin: La cuestión femenina y la lucha contra el reformismo
(3) Alejandra Kolontai: El Día Internacional de la Mujer, 1921
(4) Ibidem
(5) Ibidem
 

jueves, 7 de marzo de 2019

Con motivo del Día Internacional de la Mujer (Stalin, "Pravda", 1925)

En 1925, Stalin resumía bien en un artículo en el diario Pravda el significado del Día Internacional de la Mujer para los comunistas, de enorme validez todavía hoy ante los esfuerzos del feminismo burgués de alejarlo de su intrínseca relación con lucha de clases, con la lucha contra toda explotación, y por otro lado, de los que reniegan de su importancia ninguneándolo.
Los comunistas tienen la obligación de ganar a las mujeres trabajadoras para la lucha por el Socialismo y, por ello, repitiendo las certeras palabras,  "El Día Internacional de las Mujeres es un medio para llamar a la reserva, constituida por mujeres trabajadoras, que se posicione del lado del proletariado".
¡Viva el Día Internacional de las mujeres! 
Imagini pentru cartel sovietico 8 marzo

Con motivo del Día Internacional de la Mujer (Stalin,  "Pravda", 1925)

Ningún gran movimiento de oprimidos, en la historia de la humanidad, se ha desarrollado sin la participación de las mujeres trabajadoras. Las mujeres trabajadoras, las más oprimidas de entre todos los oprimidos, nunca se han quedado ni han podido quedarse aparte del gran camino del movimiento liberador. El movimiento liberador de los esclavos empujó, como se sabe, hacia adelante a cientos y miles de grandes mártires y heroínas. En las filas de los luchadores por la liberación de siervos, había decenas de miles de mujeres trabajadoras. No es sorprendente que el movimiento revolucionario de la clase obrera, el más potente de todos los movimientos liberadores de las masas oprimidas, haya atraído hacia sí a millones de mujeres trabajadoras.

El Día Internacional de las Mujeres es el testimonio de la invencibilidad y el presagio de un gran futuro del movimiento liberador de la clase obrera.
Imagini pentru dia de la mujer trabajadora viva el socialismo
Las mujeres y trabajadoras, las obreras y campesinas, constituyen la gran reserva de la clase obrera. Esta reserva representa a una buena mitad de la población. ¿Estará la reserva femenina con la clase obrera o contra ella? De eso dependen el destino del movimiento proletario, la victoria o derrota de la revolución proletaria, la victoria o derrota del poder proletario. Por eso, la primera tarea del Partido y de su destacamento más avanzado, el Partido comunista, consiste en llevar a cabo una lucha decisiva para liberar a las mujeres, obreras y campesinas, de la influencia de la burguesía, para educar políticamente y organizar a las obreras y campesinas bajo la bandera del proletariado.

El Día Internacional de las Mujeres es un medio para llamar a la reserva, constituida por mujeres trabajadoras, que se posicione del lado del proletariado.

Pero las mujeres trabajadoras no sólo son una reserva. Pueden y deben convertirse –con una política justa de la clase obrera- en un verdadero ejército de la clase obrera que combata a la burguesía. Hacer de esta reserva de mujeres trabajadoras un ejército de obreras y campesinas, que combatan junto al gran ejército del proletariado, ésa es la segunda tarea, que es decisiva, de la clase obrera.

El Día Internacional de las Mujeres debe servir para hacer pasar a las obreras y campesinas de la reserva de la clase obrera al ejército activo del movimiento liberador del proletariado.

¡Viva el Día Internacional de las mujeres!

El Día de la Mujer, A. Kollontái (1913)

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Aleksandra Kollontái pronunciándose acerca del Día de la Mujer Trabajadora:

El Día de la Mujer, A. Kollontái (1913)

¿Qué es el día de la mujer? ¿Es realmente necesario? ¿No es una concesión a las mujeres de clase burguesa, a las feministas y sufraguistas? ¿No es dañino para la unidad del movimiento obrero? Esas cuestiones todavía se oyen en Rusia, aunque ya no en el extranjero. La vida misma le ha dado una respuesta clara y elocuente a estas preguntas.
El día de la mujer es un eslabón en la larga y sólida cadena de la mujer en el movimiento obrero. El ejército organizado de mujeres trabajadoras crece cada día. Hace veinte años las organizaciones obreras sólo tenías grupos dispersos de mujeres en las bases de los partidos obreros… Ahora los sindicatos ingleses tienen más de 292.000 mujeres sindicadas; en Alemania son alrededor de 200.000 sindicadas y 150.000 en el partido obrero, en Austria hay 47.000 en los sindicatos y 20.000 en el partido. En todas partes, en Italia, Hungría, Dinamarca, Suecia, Noruega y Suiza, las mujeres de la clase obrera se están organizando a sí mismas. El ejército de mujeres socialistas tiene casi un millón de miembros. ¡Una fuerza poderosa! Una fuerza con la que los poderes del mundo deben contar cuando se pone sobre la mesa el tema del coste de la vida, el seguro de maternidad, el trabajo infantil o la legislación para proteger a las trabajadoras.
Hubo un tiempo en el que los hombres trabajadores pensaron que deberían cargar ellos solos sobre sus hombros el peso de la lucha contra el capital, pensaron que ellos solos debían enfrentarse al «viejo mundo» sin el apoyo de sus compañeras. Sin embargo, como las mujeres de clase trabajadora entraron en las filas de aquellos que vendían su trabajo a cambio de un salario, forzadas a entrar en el mercado laboral por necesidad, porque su marido o padre estaba en el paro, los trabajadores empezaron a darse cuenta de que dejar atrás a las mujeres entre las filas de «no-conscientes» era dañar su causa y evitar que avanzara. ¿Qué nivel de conciencia posee una mujer que se sienta en el fogón, que no tiene derechos en la sociedad, en el estado o en la familia? ¡Ella no tiene ideas propias! Todo se hace según ordena su padre o marido…
El retraso y falta de derechos sufridos por las mujeres, su dependencia e indiferencia no son beneficiosos para la clase trabajadora, y de hecho son un daño directo hacia la lucha obrera. ¿Pero cómo entrará la mujer en esa lucha, como se la despertará?
La socialdemocracia extranjera no encontró la solución correcta inmediatamente. Las organizaciones obreras estaban abiertas a las mujeres, pero sólo unas pocas entraban. ¿Por qué? Porque la clase trabajadora al principio no se percató de que la mujer trabajadora es el miembro más degradado, tanto legal como socialmente, de la clase obrera, de que ella ha sido golpeada, intimidada, acosada a lo largo de los siglos, y de que para estimular su mente y su corazón se necesita una aproximación especial, palabras que ella, como mujer, entienda. Los trabajadores no se dieron cuenta inmediatamente de que en este mundo de falta de derechos y de explotación, la mujer está oprimida no sólo como trabajadora, si no también como madre, mujer. Sin embargo, cuando los miembros del partido socialista obrero entendieron esto, hicieron suya la lucha por la defensa de las trabajadoras como asalariadas, como madres, como mujeres.
Los socialistas en cada país comienzan a demandar una protección especial para el trabajo de las mujeres, seguros para las madres y sus hijos, derechos políticos para las mujeres y la defensa de sus intereses.
Cuanto más claramente el partido obrero percibía esta dicotomía mujer/trabajadora, más ansiosamente las mujeres se unían al partido, más apreciaban el rol del partido como su verdadero defensor y más decididamente sentían que la clase trabajadora también luchaba por sus necesidades. Las mujeres trabajadoras, organizadas y conscientes, han hecho muchísimo para elucidar este objetivo. Ahora el peso del trabajo para atraer a las trabajadoras al movimiento socialista reside en las mismas trabajadoras. Los partidos en cada país tienen sus comités de mujeres, con sus secretariados y burós para la mujer. Estos comités de mujeres trabajan en la todavía gran población de mujeres no conscientes, levantando la conciencia de las trabajadoras a su alrededor. También examinan las demandas y cuestiones que afectan más directamente a la mujer: protección y provisión para las madres embarazadas o con hijos, legislación del trabajo femenino, campaña contra la prostitución y el trabajo infantil, la demanda de derechos políticos para las mujeres, la campaña contra la subida del coste de la vida…
Así, como miembros del partido, las mujeres trabajadoras luchan por la causa común de la clase, mientras al mismo tiempo delinean y ponen en cuestión aquellas necesidades y sus demandas que les afectan más directamente como mujeres, amas de casa y madres. El partido apoya esas demandas y lucha por ellas… Estas necesidades de las mujeres trabajadoras son parte de la causa de los trabajadores como clase.
En el día de la mujer las mujeres organizadas se manifiestan contra su falta de derechos. Pero algunos dicen ¿por qué está separación de las luchas de las mujeres? ¿Por qué hay un día de la Mujer, panfletos especiales para trabajadoras, conferencias y mítines? ¿No es, en fin, una concesión a las feministas y sufraguistas burguesas? Sólo aquellos que no comprendan la diferencia radical entre el movimiento de mujeres socialistas y las sufraguistas burguesas pueden pensar de esa manera.
¿Cuál es el objetivo de las feministas burguesas? Conseguir las mismas ventajas, el mismo poder, los mismos derechos en la sociedad capitalista que poseen ahora sus maridos, padres y hermanos. ¿Cuál es el objetivo de las obreras socialistas? Abolir todo tipo de privilegios que deriven del nacimiento o de la riqueza. A la mujer obrera le es indiferente si su patrón es hombre o mujer.
Las feministas burguesas demandan la igualdad de derechos siempre y en cualquier lugar. Las mujeres trabajadoras responden: demandamos derechos para todos los ciudadanos, hombres y mujeres, pero nosotras no sólo somos mujeres y trabajadoras, también somos madres. Y como madres, como mujeres que tendremos hijos en el futuro, demandamos un cuidado especial del gobierno, protección especial del estado y de la sociedad.
Las feministas burguesas están luchando para conseguir derechos políticos: también aquí nuestros caminos se separan: para las mujeres burguesas, los derechos políticos son simplemente un medio para conseguir sus objetivos más cómodamente y más seguramente en este mundo basado en la explotación de los trabajadores. Para las mujeres obreras, los derechos políticos son un paso en el camino empedrado y difícil que lleva al deseado reino del trabajo.
Los caminos seguidos por las mujeres trabajadoras y las sufraguistas burguesas se han separado hace tiempo. Hay una gran diferencia entre sus objetivos. Hay también una gran contradicción entre los intereses de una mujer obrera y las damas propietarias, entre la sirvienta y su señora… Así pues, los trabajadores no deberían temer que haya un día separado y señalado como el Día de la Mujer, ni que haya conferencias especiales y panfletos o prensa especial para las mujeres.
Cada distinción especial hacia las mujeres en el trabajo de una organización obrera es una forma de elevar la conciencia de las trabajadoras y acercarlas a las filas de aquellos que están luchando por un futuro mejor. El Día de la Mujer y el lento, meticuloso trabajo llevado para elevar la auto-conciencia de la mujer trabajadora están sirviendo a la causa, no de la división, sino de la unión de la clase trabajadora.
Dejad que un sentimiento alegre de servir a la causa común de la clase trabajadora y de luchar simultáneamente por la emancipación femenina inspire a las trabajadoras a unirse a la celebración del Día de la Mujer.

India: Combate en resort en Kerala.



Correovermello-noticias
New Delhi, 06.03.19

Según informa la prensa india, se ha producido un enfrentamiento entre fuerzas represivas y un pelotón del EGPL, en las cercanias de una instalación turistica en el distrito de Wayanad de Kerala, en el mismo habria muerto un cuadro maoísta y dos policías resultaron con heridas de gravedad.
Los hechos ocurrieron el pasado día 6, sobre 9:30 pm, en las inmediaciones de un complejo turistico en la zona boscosa de Vythiri cuando fuerzas represivas de la Thunderbolt Force, según el informe policial, detectaron la presencia de una unidad del Ejercito Guerrillero Popular de Liberación cerca del resort, presumiblemente para cobrar un impuesto revolucionario, entablandose un fiero combate, que se prolongo toda la madrugada, en el que fue asesinado un cuadro maoísta identificado como CP Jaleel y dos agentes TF heridos de gravedad.
La presencia de maoístas armados se confirmó en varios lugares en el Distrito anteriormente. La policía había confirmado que los maoístas habían llegado a las áreas de Vythiri, Sugandhagiri y Amba días atrás.