No podemos marchar bajo consignas y banderas contrarias a la clase y el
pueblo como la que pretende solucionar la actual crisis política del
régimen fascita, genocida y vendepatria encabezado por el peón del
imperialismo yanqui Vizcarra,: movilizándose bajo la consigna: ¡Que se
vayan todos!, detrás de la cual se ofrece como “solución” para el
recambio de autoridades el "golpe" o el "autogolpe" para cerrar el
Congreso y convocar a nuevas elecciones parlamentarias o generales.
La sociedad peruana semifeudal y semicolonial donde se desenvuelve un
capitalismo burocrático sujeto al imperialismo principalmente yanqui se
debate en su crisis general y última. Lo que corresponde es barrerla
junto con el viejo Estado que la representa y defiende, proceso de
barrimiento que ha comenzado con el inicio de la guerra popular el 17 de
mayo de 1980.
Pese a la actual situación del recodo y la inflexión de la guerra
popular, el barrimiento parte por parte de la vieja sociedad de
explotación y opresión y del viejo Estado terrateniente-burocrático al
servicio del imperialismo continua su camino invencible y cobrará nuevo
impulso con la culminación de la tarea aún pendiente de la
Reorganización General del PCP.
El proletariado y el pueblo de nuestro país clama por la dirección del
partido, del heroico combatiente, para desarrollar sus luchas contra la
mayor explotación y opresión por las tres montañas (el imperialismo, la
semifeudalidad y el capitalismo burocrático) y su mayor incorporación a
la guerra popular para llevar adelante la revolución democrática hasta
su culminación y luego pasar ininterrumpidamente a desarrollar la
revolución socialista.
La actual situación política en nuestro país esta expresando un mayor
desarrollo de la situación revolucionaria en desarrollo desigual con una
mayor agudización de la crisis del viejo Estado y del régimen fascista,
genocida y vendepatria encabezado ahora por el peón yanqui Vizcarra,
con agudización de las contradicciones entre las facciones y grupos de
la gran burguesía, por un lado, y un desarrollo de la lucha de las masas
contra este sistema de explotación y opresión y las medidas del
gobierno que descarga sobre sus espaldas escuálidas las consecuencias de
la mayor crisis económica y la mayor venta del país al imperialismo,
mayores recortes de derechos y más represión, por el lado del pueblo.
El actual régimen fascista, genocida y vendepatria establecido después
del llamado “autogolpe de Fujimori” (abril de 1992) muestra su fracaso
en el cumplimiento de sus tres tareas reaccionaria: de reimpulsar el
capitalismo burocrático, reestructurar el viejo Estado y aniquilar la
guerra popular.
Este régimen se ha mantenido pasando por diversas crisis con cambios de
gobiernos como el del mismo genocida Fujimori hasta el golpe palaciego
de Vizcarra contra su patrón, el yanqui Kuczynski, en abril último. Se
mantiene tambaleante pese a todas sus crisis, a través de los cambios de
Presidente, basado en dos pilares, que también son los pilares del
sistema de dictadura del Estado terrateniente-burocrático, esto son: la
burocracia estatal y las Fuerzas Armadas, policiales y auxiliares.
La particularidad de este régimen es que la burocracia estatal garantiza
su continuidad, conformada por “técnocratas”, es decir políticos
reaccionarios cuyo orígen viene de ser funcionarios -fuera de la llamada
carrera pública y tampoco son electos - provenientes de la actividad
privada (monopolios nacionales o extranjeros), formados por el
imperialismo yanqui en sus universidades y organismos internacionales
como el BM, FMI, AID, BID, etc., algunos han tenido algúna relación con
uno u otro partido reaccionario, pero esto es irrelevante y muchos de
ellos han servido desde Fujimori hasta el actual. Estos funcionarios
“tecncratas”-como suelen llamarse- son los vice-ministros y secretarios
generales de los ministerios y otros organismos, todos ellos son siervos
del “neoliberalismo” y de la “globalización”. Para muestra el nuevo o
flamante ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Oliva cuyo
curriculum aparece en los diarios peruanos y quien declaró en entrevista
a El Comercio (15.06.18):
Pegunta de El C: "Con su llegada, ¿hay un cambio de forma o de fondo en la gestión del MEF?
Respuesta del nuevo ministro:De forma, seguramente que sí.
Tengo experiencia en este ministerio
y la voy a usar para hacer las cosas como creo que se deben hacer. Para
poder comparar tendría que saber cuál fue el destino del ministro
anterior, pero no puedo saber cómo se relacionaba con el gabinete.
Supondría que hay diferencias, como con cualquier otra persona.
Respecto
al fondo, en el MEF en los últimos 25 años ha habido una política
institucional con una dirección muy clara, y es la que voy a mantener. De ahí a que haya matices, es lo normal".
Pregunta de El C: "Hay percepciones de que el MEF ha perdido su rol de súper ministerio. ¿Cómo revertir esto?
Respuesta del ministro: Eso cae por su propio peso. Con el estilo
y conocimiento que tengo del ministerio, creo que el MEF no ha dejado
de ser fuerte, pero hay percepciones. A veces hay grupos que se tratan
de aprovechar de esa percepción y lo que espero demostrar con mi trabajo
es que esa percepción es errada, que
el MEF sigue siendo un ministerio con las cosas muy claras. Esa fortaleza tampoco significa que es un MEF que no conversa y traba las cosas,
va a ser un MEF fuerte porque
sus posiciones van a ser siempre bien refrendadas y sustentadas; pero
al mismo tiempo se trata de escuchar las distintas opciones en todo
ámbito".
En cuanto al parlamento, está caracterizado por su debilidad resultante
del régimen establecido por la “constitución del 93” y por la bancarrota
de los partidos políticos reaccionarios y del oportunismo.
Ninguna ley importante, en los cerca de 26 años que van de este régimen,
ha pasado por los congresistas, estos son cada vez más irrelevantes. En
los diferentes períodos legislativos no se han aprobado leyes
sustantivas, las que son aprobadas por el Ejecutivo a través de
diferentes mecanismos. Dice, al respecto, un estudio: “El porcentaje de
congresistas que son reelegidos disminuye cada año, creando un Congreso
de políticos aficionados. Entre el 2006 y el 2011 (es decir hasta la
anterior legislatura, que terminó el 2016, nota nuestra) solo el 12 por
ciento de los titulares fueron reelegidos. Del 32 por ciento de escaños
en el Congreso, que la coalición de Humala ganó en 2011, más del 70 por
ciento fueron rellenado por legisladores elegidos por primera vez. En
tales circunstancias, el ejecutivo, especialmente su ministerio
principal, el MEF, se ha convertido cada vez más en el motor legislativo
del país. Otras fuerzas políticas en Perú sufren una precariedad
similar. El venerable APRA, a pesar de su tradición y control de la
presidencia entre 2006 y
2011, tiene solo 4 de 130 congresistas”.
Eso fue hasta la legislatura pasada, en la presente legislatura, las
cosas empeoraron y el “partido” que obtuvo la mayoría parlamentaria por
encima del 70 por ciento de los representantes, solamente el 10 por
ciento de estos eran “militantes” o mejor dicho estaban inscritos en los
padrones partidarios de FP, la mayoría pues proviene de agrupaciones de
gamonalillos locales, como los representantes de Puno muy conocidos por
los escándalos que han provocado.
Bancarrota del parlamento, bancarrota de los partidos que se ve con
mayor claridad en que los diferentes gabinetes ministeriales han sido
ocupados por ministros que vienen de los partidos (27 por ciento en el
de Toledo, 24 por ciento bajo García hasta llegar a un sólo ministro en
el tercer gabinete de Humala, Ana Jara) el resto fuerón empresarios o
“técnicos”. Los llamados ministros no políticos son la mayoría. En el de
PKK y en el actual la tendencia a continuado en cuanto a los ministros
designados y su orígen está en las instituciones del imperialismo. Es
una torpeza decir “ministro técnico”, porque los ministros ejercen cargo
político, son políticos, pero esa denominación sirve bien para ilustrar
el carácter fascista del régimen inagurado con el "autogolpe" del 5 de
abril de 1992.
Sumar a lo anterior, que algunos de los altos representantes del Estado
son provenientes de los organismos corporativos, que se han continuado
montando en todo este período y se verá que no estamos ante un “régimen
de partidos” “sostén de la democracia”, caso del Consejo Nacional de la
Magistratura, Organismos Educativos, Jurado Nacional de Elecciones, y su
incidencia en la conformación del llamado Poder Judicial y Ministerio
Público. Así se podrá explicar como un partiducho revisionista como
patria rota (PR) puede tener una presencia en los mismos y manejarlos en
connivencia con el Apra y el Fujimorismo para el negociado en el
reparto de los nombramientos de magistrados.
Ni que hablar de las regiones y de las municipalidades a todo nivel.
Agregar a esto los llamados programas de asistencia social que le dan
base a este corporativismo y régimen clientelar del cual salen los
“clubes electorales”, porque no se pueden llamar partidos, que son los
que nombran las listas de candidatos para las diferentes elecciones.
Pero el régimen para presentarse como “legítimo”, para buscar
“legitimidad” para su guerra contrarrevolucionaria de “Baja Intensidad”
dirigida por el imperialismo yanqui, necesita las elecciones para el
recambio de autoridades. Más aún ahora, para tratar de legitimar a su
nuevo cabeza, el peón del BM y la Sourthen yanqui, pero el rechazo de
las masas contra él avanza a tambor batiente.
De esa precariedad política de los partidos, desde ese ambiente político
caracterizado por la decadencia, propia del hundimiento del sistema,
ahondado por la institucionalidad política generada por el régimen
fascista se mueve la arena electoral, ahora para las elecciones
regionales y municipales. Además de todo lo que siempre hemos sotenido,
además por todo lo que solo hemos reseñado, las elecciones son una
farsa macabra contra el pueblo. Por eso cabe llamar a boicotear las
elecciones para recambio de autoridades, en este caso regional y local
bajo nuestra consigna ¡Elecciones, No! ¡Guerra Popular, sí!
Pero volvamos al actual gobierno de PKK y luego su continuación
Vizcarra. La situación que se presentó en las elecciones de 2016, es que
como consecuencia de las crisis del viejo Estado y del propio régimen,
el nuevo gobierno que fue designado (cambio de caballos en el Ejecutivo)
no tenía una mayoría parlamentaria propia.
Al yanqui Kucsynski (PPK) se le presentó de acuerdo a la “constitución”
fascista de 1993, constitución que centraliza el Poder en el Ejecutivo y
donde el parlamento “sólo sirve para perfumar los pedos del
presidente”, la posibilidad de gobernar sin tener en cuenta a la mayoría
parlamentaria, que es de la candidata que no fue designada para la
presidencia, esto es Keiko Fujimori de Fuerza Popular (FP, partido
fujimorista), pero el yanqui PPK prefirió la convivencia con Fuerza
Popular (el partido encabezado por Keiko Fujimori, la hija del genocida
y patriarca de esa agrupación) dado que gobierno tenía una tarea
reaccionaria específica, que era la de otorgar el “perdón” a los
genocidas civiles y militares por los crímenes cometidos en la guerra
contrarrevolucioaria ( comenzando por el fascista, genocida y
vendepatria Fujimori vía gracia presidencia). Es decir declarar
formalmente la impunidad para estos.
Además, porque él (PPK) tenía “yaya”, es decir tenía que negociar el
indulto con FP y los Fujimori a cambio de la propia impunidad, pues PPK
estaba comprometido en serios escándalos de corrupción desde que fue
Primer Ministro y ministro de Economía del corrupto “yanqui con chuyo”
(Toledo) hasta la misma financiación de sus dos campañs electorales. El
yanqui PKK salió designado como representante de un frente de fuerzas
reaccionarias y oportunistas que se agrupaban bajo el “antifujimorismo” o
el “no a Keiko” en la segunda vuelta. Recordar las grandes
manifestaciones convocadas por el colectivo “No a Keiko” después de la
primera vuelta el 2016.
Como todos sabemos la colusión y pugna se desarrollo entre FP y PPK y de
la cual ambos salieron partidos, PPK otorgó el indulto al genocida
Fujimori en cumplimiento del acuerdo con parte de FP, con Kenyi Fujimori
y su grupillo, quienes lo apoyaron contra la moción de censura
interpuesta por su propio partido contra PPK. FP planteo la censura
conspirando con el propio vicepresidente de PPK, el peón del Banco
Mundial y de la Southen Co Co, la gran minera yanqui que tiene su
principal centro de explotación de minerales en la Región Moquegua, de
donde fue presidente regional este sujeto miserable. Es con la venta del
país, con la venta de la riqueza de las minas al imperialismo yanqui
via esta empresa monopolista yanqui, que Vizcarra solventó su gobierno
regional, con la venta del país, pero como dicen los ayayeros de siempre
“no importa hizo obra”. Entonces debe su carrera política a la
vicepresidencia y por tanto a la presidencia a este hecho.
Con ello la Keiko y FP no sólo tienen el control del parlamento, que es
poca cosa como hemos visto, sino a través del “golpe palaciego” tienen
también su hombre encabezando el Ejecutivo.
Todo esto a atizado las contradicciones de los de arriba, entre las
facciones de la gran burguesia y sus grupos, la compradora representada
por los diversos agrupamientos de los oportunistas y sectores remanentes
del PN de Humala y otros grupos y partiducho de la misma facción
compradora como Acción Popular, etc. vienen reclamando el cierre del
parlamento bajo los gritos de que se vayan todos. Movadef también está
en la colada y llama a luchar por una nueva constitución. Todos ellos
tratando de manipular a su favor el descontento creciente de las masas y
el odio contra sus opresores para uncirlos al carro electoral a la vez
que despliegan su propaganda fascista contra “los políticos” y contra
“el parlamento” haciendo recordar a lo que decía Fujimori antes del
“autogolpe” de 1992.
Esa es la coyuntura política que va de ahora a después del 2021 (cuando
se cumplen doscientos años de la declaración de independencia de
España), todo se les junta, agregar las elecciones a las regiones y las
municipalidades el próximo octubre, que devienen cruciales para el
régimen y su cabeza, para tratar de “legitimarse” pues no ha sido
bendecido como presidente por los votos.
Ya vemos como esta la arena electoral como una olla de grillos en cada
partido o “club electoral” a nivel regional y local, mutuas acusaciones
de corrupción, procesos penales de unos y otros, cuestionamientos a las
designaciones internas. Bueno, así ha sido y así será, aún peor.
Estas elecciones en marcha son parte de la presente conyuntura signada
por la crisis del viejo Estado y el descontento y protesta creciente de
las masas contra él.
Pero además están a la vista las proximas elecciones presideciales y la
suerte de este parlamento. Aquí la cuestión se presenta más complicada
al interior de la reacción, del viejo Estado terrateniente burocrático,
esto determina una coyuntura difícil y llena de peligros para la
reacción y por lo tanto inmejorables condiciones para la revolución,
para avanzar en la Reorganización General del Partido Comunista del Perú
(PCP) impulsando la lucha de las masas en el campo por la tierra y en
las ciudades por sus reinvidicaciones económicas y derechos para
incorporarlas a la guerra popular.
Clave es vivir con ellas, trabajar con ellas y luchar con ellas para
ganarlas y no dejar uncirlas al carro de la reacción, no dejar manipular
a las masas para ponerlas tras una de las dos fracciones en pugna o de
los diferentes grupos o intereses en que estas se dividen. Por eso es
necesario estar claros en el carácter de clase del movimiento que se
presenta bajo el eslogan: "Que se vayan todos los corruptos".
Vamos al grano. Este “movimiento” surgió después de la primera vuelta de
las elecciones de 2016 para apoyar al yanqui PKK contra la Keiko. Luego
se reimpulsó cuando la mayoría de FP (de la Keiko) planteó en el
parlamento el baloteo del yanqui PKK. Recordemos, diversos colectivos,
como “No a Keiko” y “Contra el golpe y la corrupción” unieron fuerzas
para manifestarse el miércoles 20 de diciembre contra los casos de
corrupción en el país. “Que se vayan todos los corruptos”, es el nombre
de la movilización. Allí había una serie de intereses contrapuesto o
encontrados que concurrian, los del propio PKK para permanecer en la
presidencia, los de Alán García para que se adelanten elecciones no solo
para el Congreso sino también presidenciales, los de los revisionistas,
etc.
Hoy el peón yanqui Martín Vizcarra es el presidente hasta las elecciones
del 2021 sino pasa otra cosa. El gobierna junto con FP (Keiko) y APP,
quienes no están interesados por nuevas elecciones, desean la
continuidad. Dicen es lo que más conviene a la gobernabilidad. Pero hay
intereses del peón yanqui por fortalecer su posición ante su socio/a
accidental, entonces le conviene estas movilizaciones para presionar a
su favor en la colusión y pugna reaccionaria que les corroe. Gente de
este peón yanqui y otros por cuenta propia en las diversas instancias
del Estado y fuera de él también juegan la carta del cierre del
Congreso, que siempre será una posibilidad (“constitucional” además).
Esta corriente quiere crear un movimiento político teniendo como cabeza a
este individuo miserable, ofreciendose al “nuevo plan” yanqui y de las
Fuerzas Armadas genocidas de gobierno de 20 años. Revisionistas y
oportunistas de siempre también han mostrado su corazoncito por este
sirviente de los yanquis. Son muchos intereses reaccionarios encontrados
en juego lo que agrava la coyuntura actual para la propia reacción.
Los organizadores de la primera marcha “han resaltado cuáles son los 4 ejes en los que se basa la movilización :
“Frente a la corrupción generalizada que implica a los cuatro
últimos presidentes democráticamente electos, incluyendo al actual
presidente Pedro Pablo Kuczynski así como a la ex-candidata Keiko
Fujimori”.
“Frente a la solicitud de vacancia que enfrenta el presidente Pedro Pablo Kuczynski”.
“Frente a la amenaza autoritaria y golpista del fujimorismo, que nos
conduce hacia una democracia tutelada y la captura de todo el poder del
Estado”.
“
La grave crisis política que vivimos es responsabilidad del
conjunto de partidos políticos y gobernantes implicados en hechos de
corrupción, que han usado y deslegitimado la democracia, empobreciendo
al país y arrebatándonos derechos y posibilidades de vida justa y digna,
por lo cual hacemos un llamado a los colectivos, organizaciones y
movimientos sociales, así como a las fuerzas políticas democráticas y
patrióticas a sumarnos en un frente ciudadano que nos permita recuperar
el país y sus instituciones.”
Esto confirma lo que hemos dicho y la forma como se maneja desde las
“redes sociales” que luego alcanzan amplia covertura en los medios de
comunicación de los grandes monopolios de los medios lo que pone el
asunto en la agenda del público, ver como se realizó la campaña
electoral de Trump en EE.UU. Todo hace ver también la mano de los
servicios de inteligencia y que actúan de acuerdo a plan. Cómo se
resolvio en la fiscalia y juzgado lo de la quema del auto policial da
más motivos de pensar.
Por todo ello, no estamos de acuerdo que algunos diciendo que están del
lado del pueblo traten de jalar agua para el mismo molino de quienes
promueven la campaña "Que se vayan todos", es decir jalar aguas tras el
carro de quienes promueven los intereses de una u otra facción o grupo
reaccionario cuando lo que corresponde a la clase y al pueblo es
enarbolar la consigna de “¡Elecciones, No! ¡Guerra Popular, si! Con los
cuatro pro y los cuatro contras.
Tampoco podemos servir a sembrar confusión enarbolando consignas justas
contra el sistema de opresión y explotación y el gobierno que lo
representa para luego, como de contrabando, meter las consignas de los
que desde inicios del gobierno de PKK propugnan el “autogolpe” en un
intento de solucionar la crisis política que padece el régimen
establecido en la constitución de 1993.
Finalmente todos los hechos revelan la creciente reaccionarización del
viejo Estado peruano; el régimen fascista, genocida y vendepartria hoy
encabezado por el peón yanqui Vizcara con el apoyo de la Keiko (FP) y
otros, cruje y se tambalea. Se comprueba más la fragilidad del viejo
Estado peruano y de sus instituciones. Marcha más hacia la
centralización absoluta y en concreto absolutismo del Ejecutivo para
traspasarlo a las Fuerzas Armadas fascistas y genocidas. Este es el
régimen fascista al que algunos quieren ayudarle a sacar la papa
caliente.
En cuanto a la situación de las masas, la contradicción masas-gobierno
se va a agudizar más; muestra que las masas no olvidan lo aprendiendo de
la guerra popular, potencian y elevan sus luchas y siguen
desenvolviéndose dentro de la tendencia a mayor desarrollo de la
situación revolucionaria, es decir magnificas condiciones para su
incorporación a la guerra popular. Eje es cumplir la tarea de la
Reorganización General del PCP.
¡ DEFENDER LA SALUD Y LA VIDA DEL PRESIDENTE GONZALO CON GUERRA POPULAR!
Movimiento Popular Perú (Comité de Reorganización)
Junio de 2018